Andrea Pérez Simondini: “Hubo un quiebre y a partir de ahora tenemos que manejar la información con responsabilidad”
Interes General mayo 15, 2026La investigadora pasó por Bermúdez al Extremo y habló sobre la desclasificación de archivos OVNI en Estados Unidos, los videos difundidos, el rol de la NASA, el caso Ubatuba, el museo de Victoria y el congreso que busca poner en valor la evidencia sudamericana.
Andrea Pérez Simondini analizó en Bermúdez al Extremo la reciente desclasificación de archivos vinculados al fenómeno OVNI en Estados Unidos y aseguró que el proceso marca un antes y un después en la investigación mundial. “Disfrutamos con mucha felicidad pero también con mucha responsabilidad y equilibrio esto que está sucediendo porque nos encontramos ante un hecho que produjo un quiebre, a pesar de que ya anteriormente hubo desclasificaciones”, sostuvo al comienzo de la entrevista, en la que también participó Silvia Pérez Simondini, referente histórica de la investigación del fenómeno y responsable del museo ubicado en Victoria, Entre Ríos.
La investigadora explicó que, a diferencia de otros antecedentes, esta vez la publicación de documentos y registros tuvo una característica inédita. “Es la primera vez que se hace directamente desde una orden presidencial”, afirmó, y señaló que uno de los puntos más llamativos fue el lugar institucional desde donde se difundió el material. “Lo interesante también es que, a diferencia de lo que todo el mundo esperaba, que se había anunciado, el gobierno y la Casa Blanca habían abierto unos sitios que eran AARO y aliens.gov, y sin embargo la publicación aparece en lo que sería el Ministerio de Defensa de Estados Unidos”, indicó.
En ese sentido, Pérez Simondini consideró que esa decisión “también ya te da una lectura muy importante” sobre el modo en que el gobierno norteamericano viene abordando los llamados UAP, sigla que tradujo como “Fenómeno Aéreo No Identificado”. Según remarcó, el enfoque oficial no aparece planteado como una simple curiosidad pública, sino como una cuestión asociada a la seguridad y a la tecnología. “Ellos lo ven como tecnología de cuidado, digamos. Son elementos tecnológicos de alto nivel de sensibilidad”, explicó.
Consultada por el material que más la impactó dentro de los archivos conocidos, Andrea mencionó especialmente “el video de las cinco estrellas”, al que dijo venir siguiendo “muy de cerca”. Recordó que en Estados Unidos “en la Cámara de Representantes está Anna Paulina Luna, que es la presidenta de una comisión de estudio y seguimiento de estos eventos”, y explicó que la legisladora “ya había dejado trascender el año pasado un fotograma de ese video”, aunque en aquel momento “fue muy cuestionado” porque “muchas voces críticas decían que eso era hecho con inteligencia artificial”.
La especialista remarcó que el nuevo material permitió observar el caso con otra perspectiva, aunque también advirtió sobre la información que fue ocultada en la versión desclasificada. “Nos encontramos con la sorpresa de este evento sobre un lugar de entrenamiento militar, que esto es importante también, que a diferencia del fotograma que nos daba todos los datos de la coordenada de ubicación del video, toda la referencia técnica del movimiento de ese objeto, en el video desclasificado está todo tapado”, detalló.
Pérez Simondini destacó que la localización de los eventos difundidos resulta central para comprender la dimensión del tema. “Es interesante ver ahora que todos los eventos y los videos se dan en lugares altamente sensibles”, señaló, y agregó que “de los 28 videos que se desclasificaron ahora, entre ellos está este, la mayoría son en Medio Oriente, en lugares del conflicto actual que se está dando allí, donde Estados Unidos es una de las instancias protagonistas”. Para la investigadora, esa coincidencia territorial “ya es una información muy valiosa”.
La entrevistada también adelantó que el proceso de difusión no terminaría con esta primera tanda de documentos. “Ahora todos los viernes se van a estar desclasificando paquetes, volúmenes de videos, expedientes”, afirmó, y agregó que Anna Paulina Luna “dijo que todavía no vimos nada en relación a lo que va a venir”. Según precisó, la representante norteamericana “espera 48 videos aún más contundentes”, lo que genera expectativa dentro de la comunidad de investigadores.
Al analizar el impacto político e institucional de la desclasificación, Andrea sostuvo que el tema dejó de pertenecer al terreno de la especulación. “Esto ya dejó de ser una cuestión de especulación o curiosidad pública”, expresó. “El gobierno lo que está haciendo, Estados Unidos, es mostrar recopilación de registros, los informes que recibió de un montón de lugares”, agregó, y mencionó que esos reportes provienen de ámbitos sensibles como “aeropuertos, lugares de entrenamiento militar, centrales eléctricas”.
La investigadora también se refirió a los famosos derribos clasificados como UAP por la NORAD, el comando conjunto de defensa aeroespacial entre Canadá y Estados Unidos. “Entre los videos que se desclasificaron están los famosos derribos, que los clasificaron como UAP por la NORAD”, señaló, y explicó que “de esos eventos, solo uno fue reconocido como un globo meteorológico chino y los otros dos quedaron en el anonimato”.
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista llegó cuando Pérez Simondini cuestionó el rol de la NASA frente al fenómeno. “Lo que estamos viendo, y esto también me gustaría porque nunca pensé que podía confirmarlo, es que la NASA nos vivió mintiendo”, afirmó. En esa línea, recordó que la orden presidencial incluía a la agencia espacial y que “la NASA tiene un comité de científicos para estudiar los UAP, que son 16 científicos”, pero advirtió que “hace menos de una semana el director actual de la NASA dijo que no tenían nada”.
Andrea contrastó esa postura con el contenido del material desclasificado. “Entre el paquete de 162 registros desclasificados aparecen 12 de la NASA, donde escuchamos la conversación de los astronautas con los mandos de operación de las misiones y vimos fotos tomadas desde la Luna”, sostuvo. Para la investigadora, esa documentación deja sin sustento la posición oficial que durante años negó investigaciones o registros relevantes. “Esto de que no investigaban nada, que no tenían nada, bueno, esto quedó descartado”, remarcó.
Durante la conversación también se abordó el llamado “OVNI Medusa”, uno de los registros que generó mayor repercusión entre especialistas y aficionados. Pérez Simondini recordó que ese caso comenzó a circular “el anteaño pasado”, luego de la declaración de David Grusch en una audiencia pública de la Cámara de Representantes. “También fue un video muy cuestionado”, dijo, aunque explicó que ahora “salió todo completo ese video y aparecieron más videos en distintos lugares”.
La investigadora detalló que los sectores más escépticos atribuyeron esas imágenes a globos, pero sostuvo que el debate actual se concentra en el análisis técnico del material. “Lo que nosotros ahora queremos ver, y está en revisión todo el mundo en todo el planeta Tierra, son los datos técnicos que aparecen en algunos videos; en otros, como te decía, están tapados”, explicó. A su vez, señaló que desde la investigación civil ya existían antecedentes de observaciones similares. “Tenemos denuncias de estos tipos de formaciones extrañas, no la llamaban OVNI Medusa, pero sí hablaban de que tenían como esas extensiones medias pulposas, digamos, de tentáculo”, relató.
Pérez Simondini también fue consultada por Paul Hellyer, exministro de Defensa de Canadá, quien en sus últimos años habló públicamente sobre la existencia de distintas razas y contactos. La especialista recordó que la trayectoria del exfuncionario volvió particularmente llamativas sus declaraciones. “Fue siempre muy extraña la situación del ministro Paul, porque cuando era ministro de Defensa él siempre fue negador de la existencia de documentos”, señaló. Sin embargo, indicó que tras dejar la gestión y luego de la desclasificación masiva de archivos en Canadá, Hellyer comenzó a hablar de temas que hasta entonces eran considerados marginales.
Andrea remarcó que Hellyer “no solo fue ministro de Defensa, fue ministro de Transporte, de Inteligencia en ámbitos de inteligencia, un nombre muy conocedor”, y subrayó que “no es que salió de la nada a dar declaraciones”. También mencionó al físico nuclear Stanton Friedman, quien participó de congresos en Argentina y fue una figura clave en la investigación del fenómeno. “Él empezó a hablar de que había distintas razas, que muchos de los que hacían custodia de seguridad de los presidentes de Estados Unidos eran de una raza específica asociada a estos medios reptiles”, recordó, y admitió que se trata de afirmaciones “difíciles de probar”, aunque realizadas por “un hombre muy respetado en su calidad de dirigente en la defensa, en la inteligencia”.
En otro tramo de la entrevista, la conversación derivó hacia el caso Ubatuba y las piezas que se conservan en el museo de Victoria. Andrea explicó que trabajaron “mucho con Silicon Valley en el análisis isotópico de los materiales” y que poseen “una de las piezas más importantes”, vinculada al episodio ocurrido en Brasil en 1957. “Mamá la recibió de un investigador rosarino, Nicolás Ojeda, y otra de un visitante acá al museo”, contó, antes de darle la palabra a Silvia Pérez Simondini para que relatara los detalles del hallazgo.
Silvia Pérez Simondini expresó su emoción por el momento que atraviesa la investigación del fenómeno y afirmó que “no esperábamos que fuera tan de golpe”. Sobre la desclasificación, sostuvo que durante años “empezaron a comunicarlo hace ya bastante tiempo, pero siempre se distraían y seguían y seguían hasta que por fin hoy se dieron cuenta de que ya no podían ocultar absolutamente más”. Para la investigadora, el escenario actual deja a los escépticos con menos margen. “Ya no les va a quedar demasiado”, afirmó.
Al hablar de la pieza de Ubatuba, Silvia contó que fue donada inicialmente por Nicolás Ojeda, quien le entregó parte de su trabajo al museo. “Un día dejó de investigar y decidió donarme todo su trabajo a mi museo”, relató. Según recordó, entre esos materiales había una pieza que el investigador le entregó en la mano con una frase enigmática: “Algún día vas a saber de qué se trata”. Con el tiempo, un colaborador del museo reconoció una pieza similar y le contó que su abuelo, marino mercante, había estado vinculado a un hallazgo en Brasil. “Después con esto me entero que había sido el accidente de Ubatuba de 1957, que explotó un objeto volador y dejó restos en la playa por todos lados”, explicó.
La referente del museo sostuvo que ese hallazgo le permitió comprender que tenía “dos piezas del mismo objeto”. También relató la visita del investigador Jacques Vallée, quien se sorprendió al encontrar allí ese material. “Me dice: ‘Yo no puedo creer que tuve que venir casi al fin del mundo para encontrar lo que busqué toda mi vida’, y era la pieza de Ubatuba”, recordó. Según Silvia, a partir de allí se entregaron muestras para estudios científicos. “Hemos tenido que darle restos del material para que llevaran a investigar y que hoy junto a Garry Nolan están investigando de forma muy minuciosa, con elementos de última generación”, indicó.
Sobre la relación con Luis Elizondo, Silvia aclaró que no entregaron la pieza completa, sino muestras para análisis. “Le dimos muestra, no le dimos la pieza a ninguno de los dos”, precisó. “Le dimos muestras por destrucción. ¿Qué significa eso? Que puede hacer el análisis pero no puede replicar la pieza”, explicó. Sin embargo, marcó una diferencia en la devolución de información. “Nunca nos dio el informe de devolución. En cambio, Jacques Vallée y Garry Nolan sí, permanentemente nos tienen informadas, nos dan los informes”, afirmó.
La investigadora agregó que los estudios recientes habrían encontrado características llamativas en el material. “Ahora encontraron un isótopo de silicio extraterrestre”, sostuvo, y señaló que en el museo cuentan “con todos los informes de esta investigación”. También destacó que esos datos son mencionados por los propios investigadores en congresos internacionales. “Él lo está diciendo en todas las presencias que tiene en distintos congresos en el mundo”, aseguró.
Silvia también brindó detalles sobre el museo de Victoria, en Entre Ríos, y explicó que abre “los viernes, sábados y domingos, de 10 a 12:30 y de 16 a 19 horas”. Remarcó que quienes visiten el espacio no encontrarán una propuesta superficial, sino un trabajo de documentación e investigación. “Todo el que quiera venir no va a encontrar figuritas, va a encontrar trabajo de investigación con todas las fotografías que van mostrando la realidad de este fenómeno, tanto por la ciencia, por las investigaciones de campo y los elementos encontrados”, afirmó.
La responsable del museo aseguró que el interés del público creció de manera notable. “Muchísima gente, la verdad que cada día la gente se interesa más”, señaló. Sin embargo, también manifestó preocupación por la forma en que se está produciendo la apertura de información. “Con esta apertura, la verdad a mí me tiene bastante preocupada, porque aún no puedo entender cómo la NASA, después de ocultamiento de más de 70 años, así, muy alegremente, lanza todo esto, OVNIs en la Luna”, expresó.
Silvia fue cautelosa, pero dejó en claro que sospecha que detrás de la desclasificación puede haber otros motivos. “Me resulta bastante raro. Yo no sé si hay algo detrás, de qué tipo, no sé, pero algo se viene detrás de todo esto”, afirmó. Ante la pregunta sobre qué podría ocurrir después de esta difusión, profundizó esa mirada. “En lo personal pienso que sí. Pienso que hay algo detrás que ha obligado de alguna manera a realizar esto”, sostuvo. “No sé si es algún mandato externo, no sé si es por ocultamiento de algo, que mostrando esto se sigue ocultando. La verdad que no lo sé, pero que algo hay, yo no tengo ninguna duda”, agregó.
La investigadora insistió en que la velocidad del proceso le resulta llamativa, especialmente por el contraste con décadas de negación oficial. “A mí me resulta muy extraño porque, como dijo bien Andrea anteriormente, el día anterior la NASA seguía negando que tenía elementos y de golpe apareció cantidad de trabajos que ellos tenían ocultos”, señaló. “Sinceramente, a mí me preocupa, realmente me preocupa”, añadió.
Hacia el final de la entrevista, Andrea Pérez Simondini adelantó detalles de una experiencia que se realizará en Argentina con un enfoque multidisciplinario. “Estamos muy entusiasmadas porque vamos a hacer la primera experiencia en Argentina, una de las pocas en el mundo ciertamente, con un equipo multidisciplinario entre personas vinculadas muy fuertemente a la ciencia de distintas universidades y personas que dicen ser contactadas o que tienen encuentros en cercanía”, explicó.
La investigadora señaló que el objetivo será medir la experiencia de campo con tecnología y con distintos tipos de registros. “Vamos a estar usando tecnología de última generación dividida en dos partes”, indicó. Una de ellas estará orientada a “aprender a mirar el cielo y registrar”, con la participación de Leo Luna, “un experto en astrofotografía” que enseñará a identificar “satélites, movimientos estelares, etcétera”. La otra parte estará a cargo de Checo Harold Laff, quien, según describió, tiene “armado un equipo al mejor estilo de lo que ven en los documentales, con distintas cámaras, con distintos sensores y tipo de infrarrojo”.
Andrea explicó que la propuesta también buscará observar si determinados estímulos pueden favorecer la aparición del fenómeno. “La idea es incentivar la aparición del fenómeno con estímulos. Estímulos sonoros, estímulos a través de la meditación y estímulos con tecnología emitiendo longitud de onda”, detalló. Además, remarcó que se tomarán “datos en relación a lo técnico” y también “datos que serían blandos en relación a la experiencia”. Según sostuvo, el desafío se vincula con investigaciones internacionales sobre “emisiones de longitud de onda en 1.6 MHz, que son básicamente ondas de radio”.
La entrevistada también anticipó que durante el congreso realizarán un anuncio de fuerte impacto. “El sábado y domingo vamos a estar haciendo las presentaciones en las conferencias, y tengo para decirte algo que va a generar un impacto mundial”, afirmó. Si bien evitó revelar el contenido, explicó que el acto oficial será a las 10 y que allí buscarán “empezar a tomar protagonismo desde Sudamérica”. En esa línea, destacó el lema del encuentro: “Experiencia y evidencia, Sudamérica habla”.
Para Pérez Simondini, ese concepto resume una postura política y científica frente al fenómeno. “Esta es la reflexión pero también la acción que queremos dejar a partir del congreso, que es que no necesitamos que de los grandes países le den credibilidad al fenómeno, simplemente por manifestación y evidencia”, sostuvo. Además, remarcó que la región tiene investigaciones y experiencias propias que merecen ser reconocidas. “No solo nos vienen a buscar para que nosotros incorporemos las experiencias y la evidencia y las investigaciones, sino que también ahora queremos de alguna manera ser protagonistas y poner en valor lo que se hace en Sudamérica, Latinoamérica, en todo lo que es la investigación y el análisis y el diagnóstico”, expresó.
En el cierre, Andrea agradeció el espacio y volvió a insistir en la necesidad de actuar con prudencia ante la magnitud de lo que está ocurriendo. “Ojalá podamos generar ese paso”, dijo, y retomó la idea inicial de la entrevista: “Yo creo, como empezamos la charla, que hubo un quiebre y que a partir de ahora también tengamos manejo muy responsable de la información”. Finalmente, dejó una frase que sintetizó el tono de la conversación: “No todo lo que brilla es oro, pero también se encuentra oro que brilla”. Silvia Pérez Simondini acompañó esa mirada y concluyó con una definición sobre el rol argentino en esta nueva etapa: “Vamos a demostrar que los argentinos también podemos”.
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