Cacho Rubio: “La amistad es el mayor patrimonio que puede tener una persona”
Espectáculos junio 13, 2026Cacho Rubio fue entrevistado en el programa "El Muro Informal" y sostuvo que gran parte de su extensa carrera estuvo guiada por una premisa sencilla: “La amistad es el mayor patrimonio que puede tener una persona”
El histórico periodista, relacionista público y uno de los fundadores de APTRA repasó anécdotas de más de sesenta años de trabajo junto a las figuras más importantes del espectáculo argentino e internacional, recordó sus comienzos en el periodismo gráfico y reflexionó sobre la importancia de la perseverancia para construir una trayectoria.
“Yo siempre estoy para eso, si quieren aclarar cosas, lo que sea, yo siempre pongo el pecho a todo”, afirmó al comenzar la charla, en la que también felicitó a Radio Zónica por su reconocimiento internacional. “Estuve con los chicos allá cuando ganaron el Martín Fierro Latino. Todo de primer nivel, como corresponde”, remarcó.
Durante la entrevista, Rubio recordó uno de los primeros hitos de su vida profesional, cuando siendo apenas un joven escritor participó del Primer Festival Latinoamericano de Folclore realizado en Salta. “Fue en el año 64. Me acuerdo hasta cómo me agarré la primera borrachera de mi vida”, contó entre risas. “Yo quería conocer a Jaime Dávalos, a Horacio Guarany, al Cuchi Leguizamón, a Juan Carlos Saravia. Estaban todos los monstruos del folclore. Me senté con ellos y Guarany me servía vino sin parar. No pude seguirle el tren, me quedé dormido”, relató.
Al evocar sus primeros pasos en el periodismo, Rubio explicó que su ingreso a los medios se produjo casi por casualidad. “Yo trabajaba armando suplementos en el diario y un día escuché que no podían conseguir una entrevista con Alberto J. Armando. Le pedí al secretario de redacción que me dejara intentarlo”, recordó. “La verdad es que dije que lo conocía, pero era mentira. Fui igual. Me hizo pasar, charlamos, prendí el grabador y cuando terminó le expliqué que para mí esa nota era una oportunidad enorme. Me dijo: ‘Qué atorrante que sos, pibe’, y me dio la entrevista”.
Aquella gestión cambió su destino profesional. “Cuando volví con la nota terminada, no lo podían creer. Me dijeron que me sentara porque ya trabajaba con ellos. Me tocó una Olivetti que estaba al lado del baño, el último escritorio de todos. Y el secretario de redacción me dijo que ese había sido el lugar de Roberto Arlt. Imaginate la responsabilidad”, recordó.
Rubio también repasó el nacimiento de APTRA y la recuperación de los Premios Martín Fierro. “Éramos tres cuando empezamos. Estábamos en un bar hablando después de un lanzamiento de temporada en Carlos Paz y surgió la idea de reinventar los Martín Fierro, que hacía más de quince años que no se entregaban”, explicó. “Yo les dije que no era hombre de oficina, que prefería estar en la calle, así que me encargué de conseguir socios. Hicimos cien socios en muy poco tiempo y ahí empezó todo”.
En ese recorrido destacó la influencia de figuras fundamentales de la televisión argentina. “Pepe Parada y Gerardo Sofovich fueron mis padrinos. Me enseñaron muchísimo. Yo era una esponja. Después me tocó trabajar con Olmedo, Porcel, Susana Giménez, Moria Casán y toda esa generación extraordinaria”, señaló.
A la hora de explicar las claves de su permanencia en el medio, Rubio no dudó. “La constancia es fundamental. Nadie te va a tocar el timbre de tu casa para ofrecerte nada. Tenés que estar preparado y aprovechar las oportunidades cuando aparecen”, afirmó. “Pero también hago un culto de la amistad. Cuando me hago amigo de alguien no cierro nunca esa puerta”.
Esa filosofía le permitió construir vínculos con algunas de las mayores estrellas de la música latinoamericana. “Fui asesor de compañías discográficas y trabajé con Julio Iglesias, Roberto Carlos, Raffaella Carrà, Franco De Vita y muchísimos más. Después me hice amigo de ellos. Eso es lo más lindo”, explicó.
Entre las anécdotas más llamativas de la conversación apareció su vínculo con Luis Miguel y su familia. Rubio recordó que fue convocado para colaborar con el lanzamiento internacional del cantante cuando todavía era un adolescente. “Yo no quería aceptar porque estaba muy bien con otros proyectos, pero insistieron muchísimo”, relató.
Según contó, durante aquellos años conoció detalles íntimos de la historia familiar del artista. “Un día el padre de Luis Miguel reveló delante mío dónde había quedado embarazada Marcela y dónde había nacido Luis Miguel. Era una información explosiva para ese momento”, explicó. “Marcela después me pidió que no dijera nada porque podía perjudicar la carrera del chico. Y yo lo guardé durante décadas. Hay cosas que tienen que ver con los códigos”.
Otro de los capítulos más recordados fue el origen de la famosa chalina que suele lucir en las entregas de los Martín Fierro. “Me la regalaron Luis Miguel y su padre cuando decidí volver a la Argentina después de trabajar con ellos. Me dijeron que Gardel usaba chalina y me la obsequiaron”, contó.
Aquella prenda terminó convirtiéndose en un símbolo. “La llevé a una entrega de los Martín Fierro y se armó un revuelo bárbaro. Pablo Echarri fue uno de los primeros que me dijo que la quería. Después se transformó en una tradición. Todos se quieren sacar fotos con la chalina porque dicen que trae suerte”, relató entre risas.
Rubio también repasó su etapa como impulsor de distintos proyectos culturales en La Plata, desde revistas literarias hasta espacios de encuentro para artistas. “Siempre tuve inquietud por generar cosas. Hice revistas, movimientos poéticos, espacios culturales, recitales, cafés concert. Lo importante era crear lugares donde la gente pudiera encontrarse”, explicó.
Sobre el presente de APTRA, fue contundente al descartar rumores sobre conflictos internos. “La gente habla mucho. APTRA tiene una estructura muy sólida. Organizar los Martín Fierro es un trabajo enorme y quienes opinan muchas veces no conocen todo lo que hay detrás”, señaló.
Asimismo, destacó la expansión internacional de la marca Martín Fierro. “Hoy el Martín Fierro es una referencia internacional. Ya se hizo en Miami y ahora incluso hay conversaciones para llevarlo a otros países. Eso demuestra la fuerza que tiene el premio”, sostuvo.
Hacia el final de la entrevista, el periodista volvió sobre una idea que atravesó toda la charla. “Yo no ceno nunca en casa. Todas las noches me junto con amigos del espectáculo. Hace sesenta años que estoy en este ambiente y sigo disfrutando de las charlas, de las anécdotas y de compartir momentos”, afirmó.
“Lo más importante no son los premios ni los cargos. Lo más importante son los amigos que uno cosecha en el camino. Eso es lo que realmente queda”, concluyó.
Escuchá “El muro Informal” todos los Jueves 21hs. por LaRz