Lunes 20 de Julio de 2026 - 11:39:55 am

David Kavlin: “Me morí y volví: ese día dividió mi vida en dos”

Interes General julio 19, 2026

El periodista, escritor y conductor repasó su historia personal, habló sobre el paro cardíaco que sufrió, el rol de su familia y el mensaje que busca transmitir a través de sus libros.

David Kavlin asegura que su vida puede dividirse en distintos capítulos. Algunos estuvieron marcados por los lugares donde vivió, otros por su carrera profesional y uno, en particular, cambió para siempre la manera en la que entiende la existencia. El periodista, conductor de radio y televisión, conferencista y escritor pasó por el programa Más allá de la mirada para recorrer su historia personal, recordar el episodio de salud que casi le cuesta la vida y reflexionar sobre la resiliencia, la familia y la lucha contra el antisemitismo, eje central de su libro Nos gritan judíos de mierda.

“Mi vida está marcada por muchos capítulos. Nací en Salta, viví en Tucumán, estudié en Córdoba, trabajé en Paraguay, en México, vine a Buenos Aires, intenté irme a Estados Unidos. Ya solamente esa parte geográfica marca distintas etapas. Pero después llegó el 27 de diciembre, cuando me morí y volví. Ese fue el capítulo que dividió definitivamente mi vida.”

Lejos de dramatizar aquella experiencia, Kavlin explicó que la vivió como un punto de inflexión que le permitió profundizar muchas de las convicciones que ya tenía.
“Ese episodio dividió las aguas entre una vida que pasó y otra que empezó. No porque antes estuviera viviendo mal, sino porque me ayudó a dejar atrás algunas cosas que ya no tenían sentido y a valorar aún más todo lo bueno que venía construyendo.”

Cuando el conductor le preguntó quién es David Kavlin una vez que se apagan las cámaras y vuelve a su casa, la respuesta llegó sin titubeos.
“Soy exactamente el mismo que aparece frente a un micrófono o una cámara.”

Entonces recordó una enseñanza que recibió de su padre durante los primeros años de exposición pública.
“Mi viejo siempre me decía que existía un David para adentro y un David para afuera. Él se preocupaba mucho por quién iba a terminar siendo porque empecé muy joven en los medios. Si hoy pudiera hablar con él le diría: ‘Papá, gracias por preocuparte, pero el de afuera es exactamente el mismo que el de adentro’.”

Aunque reconoció que existen aspectos de la intimidad que elige preservar, aclaró que eso no implica construir un personaje.
“Hay cosas que forman parte de mi vida privada y prefiero que sigan ahí. No porque tenga algo para esconder, sino porque hay espacios que pertenecen a lo íntimo y está bien que así sea.”

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando la producción sorprendió al periodista con un mensaje grabado por su madre. En el audio, la mujer expresó la admiración que siente por su hijo, destacó su fortaleza y recordó el legado de la abuela Elisa, quien durante los momentos más difíciles repetía una frase que terminó convirtiéndose en un lema familiar: “Arriba Elisa”.
Visiblemente conmovido, Kavlin escuchó cada palabra con lágrimas contenidas y luego explicó por qué ese mensaje representa tanto para él.
“Mi mamá es una mujer muy sabia. Tiene una enorme riqueza espiritual y una generosidad infinita. Así como habló en ese mensaje, habla todos los días con cualquier persona.”

También recordó la historia de su abuela materna.
“Mi bobe Elisa crió sola a ocho hijos en condiciones muy difíciles. Cada vez que necesitaba darse fuerzas repetía ‘Arriba Elisa’. Esa frase quedó para siempre en nuestra familia como una manera de empujarnos a seguir adelante frente a cualquier adversidad.”

Según explicó, aquella enseñanza fue determinante para construir la mirada optimista que hoy intenta transmitir.
“Nosotros somos profundamente bendecidos por todo lo que tenemos, pero cuando en una casa faltan muchas cosas, mantener una actitud positiva es fundamental para salir adelante.”
A pesar de que los distintos integrantes de la familia viven en países diferentes, sostuvo que la distancia nunca debilitó el vínculo.
“Somos una familia portátil. Estamos repartidos entre distintos lugares del mundo, pero seguimos estando muy unidos. Nos acostumbramos a vivir separados geográficamente, pero siempre cerca desde el afecto.”

El episodio que cambió definitivamente su vida apareció poco después durante la conversación. Sin rodeos, el periodista recordó el momento en que sufrió un paro cardíaco.
“Me morí. Literalmente me morí.”

La contundencia de la frase dio paso a una explicación médica que todavía hoy lo conmueve.
“Una cosa es un infarto y otra muy distinta es un paro cardíaco. Yo quedé sin signos vitales. Técnicamente estaba muerto. Me tuvieron que desfibrilar para volver.”

El relato más conmovedor de la entrevista llegó cuando David Kavlin recordó el episodio de salud que marcó un antes y un después en su vida. El periodista habló por primera vez en la conversación sobre aquel 27 de diciembre en el que sufrió un paro cardíaco y aseguró que la experiencia modificó para siempre su manera de mirar el mundo.
“Me morí. Literalmente me morí”, afirmó con serenidad, antes de explicar que un paro cardíaco no es lo mismo que un infarto. “Quedé técnicamente sin vida, sin signos vitales. Me tuvieron que desfibrilar. Lo más impresionante es que uno no siente nada. Es como si se apagara el televisor.”

Lejos de quedarse únicamente con el aspecto médico, Kavlin contó que el verdadero impacto emocional llegó después, cuando comprendió lo que había vivido su familia, especialmente su hijo.
“Siempre disfruté de la vida. Yo no necesitaba pasar por esto para aprender a valorar las cosas. Siempre tuve una mirada positiva y creo que la felicidad tiene mucho más que ver con la actitud con la que enfrentamos la vida que con los momentos en sí. Pero esta experiencia me ayudó a ajustar algunas cosas que mejoraron mi calidad de vida.”
Sin embargo, reconoció que hubo una escena que permanece grabada en su memoria y que todavía hoy le resulta difícil recordar sin emoción.
“Lo que más me marcó fue lo que pasó con mi hijo. Él fue quien me socorrió cuando, en realidad, un padre debería ser quien ayuda a su hijo. En ese momento los roles se dieron vuelta.”

Mientras relataba aquella secuencia, explicó que fue trasladado en silla de ruedas para realizarle un electrocardiograma dentro del club donde se encontraba cuando sufrió el episodio cardíaco.
“Yo escuchaba el llanto de mi hijo y no podía detenerme para abrazarlo. No podía contenerlo porque, si lo hacía, probablemente me moría. Esa fue una de las sensaciones más terribles que viví. Saber que mi hijo estaba sufriendo y no poder darle una mano.”

Kavlin recordó que desde el primer instante tuvo conciencia de la gravedad de lo que estaba ocurriendo.
“Cuando empezó el dolor en el pecho y en la espalda supe inmediatamente que era un infarto. Se lo dije al médico. No tuve dudas. Sabía que había que actuar rápido.”

Esa certeza hizo todavía más angustiante la situación que atravesaba su hijo.
“Imaginate escuchar a tu hijo llorando detrás tuyo y no poder abrazarlo. Es una frustración enorme para cualquier padre. Pero también sabía que si yo no seguía adelante para atenderme, no iba a sobrevivir.”
El conductor del programa le planteó entonces otra mirada sobre aquella historia: la posibilidad de que, con el paso de los años, su hijo recuerde ese momento con orgullo por haber estado presente cuando más lo necesitaba.
“Estoy convencido de que con el tiempo él lo va a resignificar. En ese momento seguramente se sintió muy vulnerable, pero también reaccionó. Actuó. Y eso habla de él.”

No dudó en definirlo como uno de los grandes héroes de su vida.
“Siempre le digo que fue un héroe. En ese episodio él estuvo donde tenía que estar y nunca voy a dejar de agradecerle lo que hizo.”

La conversación derivó naturalmente hacia la relación que mantiene con sus hijos, Emma y Tommy, a quienes definió como el centro de su vida.
“Tenemos un vínculo muy fuerte. Me encanta ser un papá presente.”

Aunque ya no comparte el mismo hogar con la madre de los chicos, destacó la relación que lograron construir como familia.
“Con la mamá de mis hijos tenemos una muy buena relación. La cuidamos, la celebramos y la honramos todos los días porque entendimos que nuestros hijos necesitaban seguir creciendo con amor y respeto, más allá de que nosotros ya no fuéramos pareja.”

Para Kavlin, ese equilibrio también forma parte de los valores que recibió de sus padres y que intenta transmitir a la siguiente generación.
“Los valores no se enseñan solamente con palabras. Se enseñan con los hechos, con las decisiones que uno toma todos los días.”

Otro de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando la producción sorprendió a David Kavlin con una carta escrita por su hermana, en la que imaginaba un diálogo entre el David de 54 años y aquel niño que comenzaba a descubrir el mundo. El texto recorría las cicatrices, los miedos, las caídas y la perseverancia que marcaron su historia, hasta llegar a una frase que conmovió profundamente al periodista: “No llegué hasta acá por casualidad, llegué porque vos resististe”.

Visiblemente emocionado, Kavlin permaneció algunos segundos en silencio antes de responder.
“Muchas de esas palabras resuenan muy fuerte en mí. Hablan de las cicatrices, del respeto, de los valores y de quién sos frente a la vida. Me llegó muchísimo.”

Explicó que esa manera de reflexionar sobre la propia existencia también fue posible gracias al ejercicio permanente de la escritura.
“En la escritura encontré un buceo muy profundo. Es como sumergirme con muy poco tubo de oxígeno. Entro a buscar palabras, sentimientos y conceptos que aparecen con mucha facilidad. Escribir me permitió conocerme mucho más.”

Ese recorrido personal terminó materializándose en dos libros publicados en los últimos años, aunque fue el más reciente, Nos gritan judíos de mierda, el que despertó una fuerte repercusión por la contundencia de su título.
Consultado sobre la decisión de utilizar una frase tan directa, Kavlin explicó que nunca buscó provocar gratuitamente, sino reflejar una realidad que considera preocupante.
“Estamos viviendo una época de muchísimo odio. Hay mucho prejuicio, mucha segregación y mucha violencia. Creíamos que el mundo avanzaba hacia una sociedad más inclusiva, pero muchas veces descubrimos que esa inclusión era solamente superficial.”

A su entender, aceptar al otro implica mucho más que un discurso políticamente correcto.
“Uno puede pensar completamente distinto, tener otra ideología, otra religión o una mirada diferente sobre cualquier tema y, aun así, convivir con respeto. El problema aparece cuando se termina el argumento y empieza el insulto.”

Fue entonces cuando explicó el origen del título del libro.
“Cuando alguien te dice ‘judío de mierda’ es porque ya no le quedan razones para debatir. En lugar de intercambiar ideas, decide agredir desde el prejuicio.”

El periodista sostuvo que muchas expresiones antisemitas siguen apoyándose en afirmaciones históricas que fueron desmentidas hace décadas.
“Hay personas que todavía repiten que los judíos mataron a Jesús. Sin embargo, hace muchos años el propio papa Juan Pablo II pidió perdón por siglos de haber sostenido esa mentira.”

La conversación derivó inevitablemente hacia el conflicto en Medio Oriente, un tema que Kavlin conoce de cerca por su historia familiar y por los viajes que realizó a la región.
“Las guerras siempre me duelen. Me duele la muerte de civiles, me duele que mueran chicos de un lado y del otro. No hay nada que celebrar cuando una guerra deja víctimas inocentes.”

Al mismo tiempo, cuestionó las simplificaciones con las que muchas veces se aborda el conflicto.
“Hay quienes te señalan como genocida simplemente por ser judío. Yo no mato a nadie. No tengo un fusil. Soy argentino y soy judío. Pertenezco a dos pueblos, pero eso no significa que tenga que cargar con todo lo que otros quieran adjudicarme.”

Kavlin remarcó que las discusiones sobre geopolítica requieren información y responsabilidad.
“Antes de señalar o condenar hay que estudiar, hay que viajar, hay que conocer los contextos. A mí me tocó recorrer la región y ver muchas cosas con mis propios ojos. Eso cambia completamente la perspectiva.”

Según explicó, existe una diferencia fundamental entre una guerra y un genocidio.
“Se pueden discutir muchas decisiones políticas o militares, pero genocidio implica una intención específica de exterminar a un pueblo. Esa definición está establecida por los tratados internacionales y por las Naciones Unidas. No es una palabra que pueda usarse livianamente.”

Durante los últimos minutos de la entrevista, David Kavlin profundizó su análisis sobre la situación en Medio Oriente y volvió a insistir en la necesidad de debatir con información antes que con prejuicios. Sin desconocer el dolor que provoca cualquier conflicto bélico, sostuvo que muchas veces el debate público queda atrapado en consignas simplificadas que impiden comprender la complejidad del escenario.

“Yo puedo explicar por qué considero que lo que sucede en Gaza es una guerra y no un genocidio, porque el genocidio tiene una definición jurídica muy precisa. Ahora bien, que pueda explicar eso no significa que me guste lo que está pasando. Me duele profundamente la muerte de civiles y de chicos, sin importar de qué lado estén.”
El periodista remarcó que la paz solo será posible si desaparecen las organizaciones terroristas que, según su visión, impiden cualquier intento de negociación.

“Si Hamas no existiera, la paz en Gaza sería posible. Del mismo modo, si Hezbollah no existiera en el Líbano, los gobiernos podrían sentarse a dialogar. Muchas veces el problema no está entre los Estados, sino en grupos terroristas que no quieren que exista la paz.”

Kavlin explicó que ese convencimiento nace también de la experiencia personal de haber recorrido la región y de estudiar durante años la historia del conflicto.
“Por eso siempre digo que antes de opinar hay que investigar, leer y, si se puede, viajar. Conocer el conflicto desde adentro cambia completamente la mirada. Es muy fácil repetir consignas cuando uno nunca estuvo ahí.”
A lo largo de toda la conversación quedó en evidencia que su libro no busca únicamente denunciar el antisemitismo, sino abrir un debate mucho más amplio sobre las distintas formas de discriminación que todavía persisten en la sociedad.

“A mí me preocupa el antisemitismo, pero también me preocupa el racismo, la xenofobia, la homofobia, la transfobia y cualquier forma de segregación. No hago diferencias. Toda discriminación merece ser combatida con la misma firmeza.”
Para el escritor, el odio nunca puede transformarse en una herramienta para resolver diferencias.
“Podemos pensar distinto, discutir, debatir y hasta estar en veredas completamente opuestas desde lo ideológico, pero eso nunca puede habilitar el insulto o la descalificación del otro por su origen, su religión, su raza o su identidad.”

Consultado sobre la repercusión que tuvieron sus publicaciones, explicó que escribir se convirtió en una necesidad personal antes que en un proyecto editorial.
“Descubrí que escribir me permite ordenar lo que siento, ponerle palabras a emociones muy profundas y compartir reflexiones que muchas veces nacen de experiencias personales. La escritura terminó siendo una forma de conocerme y también de acercarme a los demás.”

Antes de despedirse invitó a quienes quieran profundizar esos temas a seguir su trabajo a través de sus redes sociales y de sus libros, donde desarrolla con mayor profundidad muchas de las ideas que apenas pudo resumir durante la entrevista.
Con una carrera consolidada en los medios de comunicación, un Martín Fierro como reconocimiento a su labor periodística y una intensa actividad como conferencista y autor, David Kavlin dejó al descubierto una faceta profundamente personal. Habló del legado de sus padres, de la fortaleza que encontró en su familia, del papel decisivo que tuvieron sus hijos durante el momento más difícil de su vida y de la experiencia de haber sobrevivido a un paro cardíaco que, según sus propias palabras, lo obligó a volver a empezar.

“Hay episodios que dividen la vida en dos. El mío fue aquel día en el que me morí y volví. Desde entonces intento vivir con la misma alegría de siempre, pero con una conciencia mucho más profunda de lo verdaderamente importante.”

Ese recorrido, atravesado por la resiliencia, la gratitud y el compromiso con la lucha contra toda forma de discriminación, terminó convirtiéndose en el eje de una historia que, lejos de quedarse en el impacto de un hecho límite, busca transmitir un mensaje de esperanza. Porque, como recordó al evocar una de las frases que heredó de su familia y que todavía hoy lo acompaña en cada desafío, incluso en los momentos más difíciles siempre hay una razón para seguir adelante: “Arriba Elisa”.

Escuchá “Más Allá de tu Mirada” todos los Jueves 20hs. por Radio Zonica

$data['img_url']

La RZ en donde quieras

Descarga la app disponible en tus plataformas favoritas

La Radio

La RZ nació hace 11 años. Junto a Radio Zonica y Zonica+ forma parte del #GrupoZonica; líderes y precursores de los medios digitales en Argentina.

Conocé más
Micrófono