Francisco Pesqueira: “A veces pensamos que el que se fue está chocho en Miami con un coco y no sabemos qué pasa”
Espectáculos mayo 9, 2026El actor, dramaturgo y director pasó por un programa radial junto a los músicos que integran sus espectáculos y habló sobre las obras “Juan, estoy en la puerta, bajá” y “Víctor, vení a buscar los discos”, el fenómeno del público los domingos, la conexión con sus compañeros, la música de los años noventa, el teatro independiente y el deseo de seguir contando historias.
Francisco Pesqueira llegó al estudio acompañado por los músicos que forman parte de sus espectáculos y desde el comienzo dejó en claro que el proyecto teatral que encabeza ya se transformó en una experiencia colectiva. “Me encanta estar con vos y con ellos dos para poder decirles el placer que me da trabajar con ellos. Yo he trabajado con Dios y María Santísima y ellos tienen una conexión teatral que no saben”, sostuvo entre risas mientras señalaba a sus compañeros. El actor remarcó que el vínculo que se genera arriba del escenario excede lo musical y explicó: “Ellos generan empatía y a veces me pasa que si estoy cansado los miro y me vuelvo a conectar porque están muy conectados”.
Durante la charla, Pesqueira habló sobre el fenómeno que se produce cada domingo en Patio de Actores con las funciones de “Juan, estoy en la puerta, bajá” y “Víctor, vení a buscar los discos”. “Es un plan”, definió sobre la experiencia de ver ambas obras el mismo día. “La gente viene a ver una y termina quedándose a la otra función. Hay algo que pasa ahí con el teatro, con el café, con el clima de casa que tiene Patio de Actores. La gente se queda”, aseguró.
El dramaturgo explicó que ambas piezas pueden verse de manera independiente, aunque reconoció que quienes atraviesan las dos historias encuentran más guiños y conexiones. “Yo creo que se pueden ver individualmente. Hay guiños, por supuesto, que si viste las dos lo vas a disfrutar más”, afirmó. Y agregó: “Hay gente que vino a ver solamente ‘Juan’ y vio una obra perfecta, redondita. Pero también hay gente que vio sólo ‘Víctor’ y no sabe lo que se pierde”.
Pesqueira contó que las obras nacieron a partir de una búsqueda artística muy personal vinculada a la música romántica y a las historias de amor que no terminan bien. “Todo empieza cuando estaba haciendo ‘Canción de cine argentino’ y vino una mujer especialista en vidas pasadas y me dijo: ‘Vos tenés que cantar boleros’. Esa fue la semilla”, recordó. “Había hecho boleros alguna vez, pero nunca un espectáculo entero. Entonces me pregunté qué contar. Con los chicos ya veníamos trabajando juntos, había mucha química y apareció la idea de una pareja que no terminara feliz”.
El actor señaló que el universo narrativo de las obras se construyó a partir de experiencias propias y de historias observadas a lo largo de los años. “Empezamos a separar cosas que me habían pasado a mí y que vi que pasaran. Ahí apareció Víctor”, explicó. “Y después dijimos: ‘¿Qué pasó con el otro?’ Porque siempre pensamos que el que se va y se va con alguien más joven está feliz tomando un coco en Miami y no sabemos qué pasa realmente”.
La música ocupa un lugar central en ambos espectáculos y Pesqueira remarcó que las canciones no aparecen solamente como ambientación sino como parte del relato dramático. “Si ellos se habían conocido hace treinta años, era inevitable pensar en los años noventa, en esa época de pizza con champagne, de Ricky Martin, de Chayanne, de Laura Pausini”, sostuvo. “Esa música acompasa la historia y en un momento la música también se transforma en relato”.
El intérprete destacó además la importancia simbólica que tiene el objeto CD dentro de las obras. “Está muy presente el universo del disco compacto, el ritual de comprar un disco, abrirlo, ver las fotos, leer las letras. Era una época muy especial”, expresó. “Cuando una canción era hit en los noventa estaba en todos lados. En el taxi, en el consultorio, en la radio, en Navidad. Era imposible escaparle”.
En medio de la entrevista, Pesqueira y los músicos interpretaron en vivo clásicos románticos que forman parte de las funciones. Tras cantar “No podrás olvidar”, el actor celebró la conexión que se produce con el público. “Hay algo muy hermoso cuando la gente empieza a cantar. Todos cantan bien en ese momento. Como pasa en la cancha: el malón afina”, dijo entre risas.
Más adelante, el artista habló sobre la exigencia física que implican las dos funciones consecutivas y aseguró que lejos de agotarlo, el escenario le genera energía. “A mí el escenario no me cansa jamás”, afirmó. “Me cansan más las cosas organizativas, las remadas, los desplantes. Pero dame el escenario y la posibilidad de compartir”.
La entrevistadora destacó la intensidad física de las obras y Pesqueira respondió con humor: “Para mí otro atractivo de la maratón de las dos obras es que la gente venga a ver cómo sobrevive un actor después de dos unipersonales seguidos”. Luego agregó: “Yo hago aerobic y hay gente que no me puede seguir el ritmo. Pero arriba del escenario pasa algo raro, como que todo fluye”.
El actor también dedicó un largo momento a elogiar el trabajo de los músicos que lo acompañan. “Me encantaría profundamente que ellos fueran reconocidos y que ganen premios”, sostuvo. “No es fácil lo que hacen porque no solamente participan de un hecho musical. Están participando de un cuento, de una situación teatral, atentos a todo”.
Pesqueira valoró especialmente el equilibrio que tienen sus compañeros arriba del escenario. “No tienen la canchereada del tío que quiere robarse la fiesta. Tienen la justa medida”, explicó. “No son roba escenas. Eso es muy importante”.
Durante la charla, el actor recordó también sus comienzos en Buenos Aires y el camino recorrido dentro del teatro independiente. “Hay algo muy fuerte en sostener proyectos propios”, señaló. “Autogestionar espectáculos no es fácil. Tenés que tener un público que te siga, que te acompañe”.
En ese sentido, la entrevistadora destacó la perseverancia del artista y recordó los años en los que Pesqueira recorría productoras buscando oportunidades. El actor respondió con humor y emoción: “Había gente que decía ‘acá hay un chico cordobés’. Y bueno, algo pasó”.
Además de las obras actuales, el dramaturgo adelantó que ya trabaja en nuevos proyectos. “Ahora terminé de escribir un poemario que necesitaba hacer por algo puntual”, reveló. “Y también pensamos en Lautaro, que sería como la tercera parte de esta historia”.
El clima íntimo de la entrevista permitió también conocer el presente artístico de los músicos que forman parte del elenco. Pepo contó que combina las funciones con numerosos proyectos musicales. “Tengo diecisiete fechas este mes, doce con Fran”, explicó. “Además trabajo con Lucrecia Mérico y otros espectáculos en Pista Urbana”.
Por su parte, Federico Rasetti habló de su trabajo como baterista y productor musical. “Grabo baterías en mi estudio en Caballito y también doy clases”, detalló. “Vos me mandás una canción y yo te devuelvo la batería grabada”.
Sobre el cierre, Pesqueira volvió a destacar el valor emocional del teatro como espacio de encuentro. “Los domingos hay mucha gente sola y en el teatro nadie está solo”, reflexionó. “La gente entra y enseguida se arma una comunidad”.
La entrevistadora retomó entonces la consigna de “regalar teatro” y propuso convertir la salida teatral en un gesto afectivo. Pesqueira escuchó atento mientras ella invitaba al público a sorprender a alguien con entradas para las funciones. El actor sonrió y asintió, consciente de que detrás de sus espectáculos hay algo más que canciones y nostalgia. Hay una experiencia compartida que, domingo tras domingo, transforma el escenario en una casa abierta donde las historias de amor, pérdida y música todavía encuentran un lugar para emocionar.
Escuchá “La Hora de la Nada” todos los miércoles 18 hs. por Radio Zonica