Gastón “El Francés” Bernardou: “El ‘Tuta Tuta’ me parece que es una canción que todo el mundo la festeja y es uno de los picos más altos del show siempre”
Música septiembre 24, 2025El percusionista y uno de los fundadores de Los Auténticos Decadentes adelantó cómo será la celebración de los 30 años de “Mi Vida Loca”.
Diciembre es más diciembre después del día 15, cuando el aroma navideño empieza a impregnarse en el aire. No hay estadísticas pero sí certezas de la creación de nuevos grupos de wathsapp para organizar despedidas de año. Hay un sentir unánime de soltura que libera la presión de la corbata y le saca los últimos botones al aplomado recato del trabajo. En Villa Crespo son las 4 de la madrugada y la fiesta de fin de año de una reconocida empresa multinacional está a punto de entrar a su clímax. En la pista principal están todos los invitados, lo que viene los desaloja de sus sillas.
A la misma hora pero en San Martín, Camila levanta su copa y tras ella el resto. Acto seguido el dj activa el feliz cumpleaños. La mesa dulce no es más que un breve aperitivo para pasar al siguiente nivel del festejo de sus 15. Las mozas se apuran a repartir el cotillón. Todo está listo para un cierre agitado.
Hace 8 horas Martina y Leandro daban el sí en una iglesia de Ezeiza pero dada la incontinencia del itinerario parecen haber pasado dos meses. La fiesta es en Montegrande, hay un espacioso jardín y de la noche cuelga una luna de ensueño. Los pocos que salieron a fumar abandonan charlas triviales y obedecen al llamado del animador. Nadie más sabe que pasará afuera porque no queda nadie.
Existe un momento en donde el carnaval carioca alcanza su nirvana. Algunos sostienen que esa última tanda que el dj arroja en la pista es el corazón de cualquier celebración. La secuencia que involucra canciones calza justo en la nostalgia. Coreos de irregular coordinación, pogos desaforados y saltos que dejarán ampollas. Las letras extraen litros de petróleo eufóricos que desarman composturas rígidas de saco, camisa y corbata. Allí queda al desnudo la versión más vehemente de la alegría.
La resignificación es subjetiva para cada generación. Para los más 40 se trata de un viaje en chárter hacia sentires adolescentes. Por su lado, los millennials dejan todo lo que queda de su energía, su frenesí habla de una añoranza por haber querer vivido el auge decadente (sólo ellos hacen “sonar” con sentido una frase en apariencia absurda).
En cualquiera de esas tres escenas, alguna vez hemos estado allí…
Suena el Tuta Tuta. Son los Auténticos Decadentes, que con sus canciones, han provocado un sin fin de abrazos, voces afónicas, ánimos desorbitados. Todo eso en un envase de 20 minutos bien arrellanado de un orgullo que amplifica las raíces del barrio, los amigos, la forma de vida.
La crónica dirá que ese había una vez data en los expedientes del 13 de septiembre de 1986. El Centro de Estudiantes del Colegio Nacional N°10 de Almagro preparó “la Peña de la victoria”. La banda se montó en cinco días. Ensayaron de lunes a viernes, y el sábado… luz, cámara y show. El catálogo fue compuesto por letras como “Loco (tu forma de ser)”, “Skabio”, “Divina decadencia” y “El jorobadito”. Pero tenían una fecha de vencimiento apenas superior a la de un pan lactal. La agrupación, exclusiva para ese día, se iba a disolver. Pero en el aire quedó algo de aquello que aún puede suceder.
Han hecho bastante ruido del bueno, pero como las buenas series dejan el gancho para que la historia continúe… Se viene la gira de “Mi Vida Loca” por los 30 años: “Empezó en Uruguay, en Montevideo, estuvo buenísimo el inicio. Después tocamos en Mar del Plata, estuvimos tocando en Rosario, en San Juan y Mendoza. Ayer tocamos en Mendoza y estuvo muy lindo, la verdad, espectacular. Un show, la gente se copa mucho, baila mucho, les gusta. Tiene, bueno, eso de que tocamos las canciones de “Mi Vida Loca”, tocamos las que no hemos tocado, o muy poco o nunca”, precisa Gastón “El Francés” Bernardou, uno de las piedras basales de la banda, junto a Gustavo “Cucho” Parissi y a Gustavo “Nito” Montecchia.
Pensar auditivamente en Los Auténticos Decadentes impide valorar a cada tema por sí solo porque la avalancha de himnos es impetuosa. Canciones que, por ejemplo, han servido de repertorio en las tribunas del fútbol argentino. El percusionista señala que “Mi vida loca tiene 5 o 6 hits que tocamos siempre, están en todos los recitales. Ese disco tiene ‘La Guitarra’, ‘Corazón’, ‘El Murguero’, ‘El Pájaro Vio el Cielo’ y ‘Diosa’. Todas esas canciones todavía las tocamos en los shows. Pero hay otras que, bueno, que están ahí, como ‘La chica del sur’, ‘Turdera’, ‘Me Morí de risa’, ‘Aguinaldo’. Y otras que están buenas, de ese disco, que no son súper hits, pero a quien le gustan los decadentes, obviamente que es un guiño para ellos y la van a conocer. Los decadentes tienen muchas subidas y muchas bajadas, muchos momentos. Digamos que en los clásicos siempre los temas de “El Murguero”, es un momento de los más altos. El ‘Tuta Tuta’ me parece que es una canción que todo el mundo la festeja y es uno de los picos más altos del show siempre. Así que sí, yo te diría que ‘El Murguero’.
AUTÉNTICAS CURIOSIDADES:
°‘La Guitarra’ parió su letra en un viaje a Villa Gesell. El Perro Serrano iba a ser padre por primera vez y esas fantasías de no querer estudiar, no querer trabajar y no querer casarse, rondaron su cabeza hasta hacerse canción.
°Del libro Titanes en el hit, de Fernando Sánchez se desprende otra anécdota que también evoca Serrano: “Cucho piensa que Raquel es una persona real que habíamos conocido en Brasil. Y no es verdad. Lo dijo en varios lados y lo internalizó tanto que empezó a creer que había sido un episodio real. Para él, por ejemplo, la parte de ‘la encaramos en barra’ hacía referencia a que era una mina de Barra da Boa Vista, pero en realidad lo dice para hacer referencia a nosotros, al grupo. Es un tema sobre la cobardía del tipo que, ante un minón, avanza alentado por los amigos. Y Raquel es la palabra que pegaba con esa melodía, dos sílabas con acentuación aguda. ¡Nunca conocí a una Raquel, aparte!”
°En México, durante las primeras apariciones del grupo los espectadores se podían contar con los dedos de algunas manos. En una ocasión, como había 29 espectadores, un amigo de la banda adquirió las 31 entradas con las que alcanzaron los 60 ingresos, requisito mínimo para evitar la cancelación del show.
°El productor musical Afo Verde recuerda; “Soy muy fanático del fútbol. Una vez me llamó Enzo Francescoli porque se retiraba del fútbol. ‘Va a ser un día muy triste para mí y, como soy fan de los Decadentes, me encantaría hacer una superfiesta para que canten ahí. ¿Me ayudás a decirles?’. Por supuesto que le dije que sí y lo llamé a Nito para contarle. ‘Mirá, hay que hablar con Edu’, me dijo. ‘La Moska y yo somos de River, pero Edu es fana de Boca, y viste como somos los Decadentes: preferimos no meternos con el fútbol’. Al otro día me llamaron: ‘Dice Edu que por el Enzo hay que tocar gratis’. Lo llamé a Enzo y le expliqué la situación, pero bajo ningún concepto aceptaba que fuera un favor. Hubo un ida y vuelta hasta que Nito puso una condición: ‘Tiene que cantar Los piratas con nosotros y tiene que venir a ensayar’. Enzo aceptó y los invitó a comer. Yo no sabía cómo carajo organizar eso: cualquier lugar era perfecto y, al mismo tiempo, cualquiera era incorrecto. Finalmente Enzo eligió un restaurante en Puerto Madero y, por supuesto, llegamos una hora tarde. Había una mesa larguísima y en una punta nos esperaban Francescoli y su mánager. ¡Fue el almuerzo más disparatado que se pueda imaginar! Estábamos con un tipo que quería hablar de su carrera en Francia, en Italia y como capitán de la selección de Uruguay, y Cucho le preguntaba: ‘¿Por qué te dicen El Rey?’. Después le tiraba ideas: ‘Termina el partido, entramos con una carroza al Monumental, te subís como un príncipe y cantas Los piratas conmigo’. ¡El Enzo fue a ensayar con ellos! ‘No sabes lo que son estos pibes’, me decía. Al final la fiesta fue increíble. Enzo tocaba el zurdo de Edu, estaban todos sus amigos, sus invitados, el Chileno Salas, el Chino Tapia, todos cantando en el escenario”.
‘Mi Vida Loca’, una gira que nació en la Ciudad de Buenos Aires e irá como reguero de pólvora tierra adentro y se extenderá más allá de fronteras nacionales. “Ahora estamos tocando el Movistar, después en La Plata y Junín. Son las dos fechas que quedan este año acá en Argentina de esta gira de ‘Mi Vida Loca’. Y después vamos a estar haciéndola. Y ahora vamos a Perú, a Colombia, México, Chile y Paraguay. Y después tenemos el año que viene, estoy pensando porque son muchas fechas, pero sí. El año que viene vamos a ir a Alemania, a Inglaterra, Francia y España. Y seguramente la gira va a seguir por México y por Argentina también, porque hay muchas ciudades que no vamos a visitar con esta gira, como Córdoba. Y ahora vamos a tocar a un festival, pero vamos a tocar un show de festival, no es el show especial del tour, que es un show largo. Es un show diferente, que tiene otras cosas, otras visuales, otros momentos. Así que vamos a estar el año que viene solamente en Córdoba presentándolo. Y en muchos lugares que, bueno, que nos piden, como Neuquén, La Pampa, Corrientes, Misiones, Tucumán”.
El verdadero poder es el que causa efecto antes de comenzar. Sólo el anticipo de la gira, el sonido de los arreglos, las afinaciones, provoca el alboroto interno de los fanáticos. La mecha se enciende al instante, como desde hace tres décadas. Con la sonrisa siempre lista, Bernardou remarca que “el show está ensayado y obviamente ya lo venimos tocando en vivo, así que lo vamos mejorando de a poquito, las pequeñas cositas que puedan llegar a mejorar. Y sí, le estamos dando con todo, digamos, a los pequeños detalles que vamos mejorando, de cositas pero mínimas y como dijiste vos, vamos a tocar todas las canciones de “Mi Vida Loca”. Todas las canciones también de siempre, que la gente quiere cuando te va a ver. Obviamente espera todos los hits y todas las canciones conocidas de los otros discos porque queremos que la gente la pase bien y que sea una fiesta. Tratamos de buscar mucho la vuelta para que sea un show muy divertido para todo el mundo”.
Imaginemos que un grupito de pibes, con el commoditie de la pasión, se junta para hacer lo que les gusta y divertir a un colegio. O bien, pensémoslo por el final: supongamos que se despiden, guardan los micrófonos, bajan del escenario y chau, misión cumplida.
Lo que parecía ser un punto final… fue uno de partida.
Ahora apartemos las hipótesis y dejemos de lado las conjeturas. Una historia de fábula que mutó a realidad. Acorde con su génesis, no hubo ni habrá lugar para guiones preestablecidos para una banda con el espíritu de los Auténticos Decadentes.
Julio Jerusewich.