Miércoles 3 de Junio de 2026 - 2:36:47 pm

Julián Weich: “El futuro no existe, y preocuparse por algo que todavía no pasó es perder energía”

Espectáculos junio 3, 2026

El conductor pasó por un ciclo de entrevistas y habló sobre la importancia de vivir en el presente, la solidaridad, la espiritualidad, la crianza de sus hijos y el trabajo interior que transformó su manera de ver la vida.

Julián Weich fue entrevistado y sostuvo que una de las claves para encontrar bienestar es aprender a vivir en el presente. “Es muy común escuchar que la gente te dice que tenés que vivir el presente, pero no te dicen cómo. Yo con el tiempo aprendí a practicarlo. Cada uno busca su manera de llegar a los objetivos que quiere en la vida, y yo empecé a buscar muchas formas de practicar el presente. Con el tiempo, de tanto practicar, se me hizo un hábito”, afirmó.

El conductor explicó que gran parte de los problemas cotidianos tienen relación con pensamientos anticipatorios que nunca llegan a concretarse. “Todos tenemos la habilidad para hackear nuestra mente. Hackear significa cambiar nuestros pensamientos. Todo el tiempo estamos pensando en algo que nos come el cerebro y es el futuro. Y el futuro no existe. Nuestra mente está todo el tiempo pensando que va a llover, que nos vamos a mojar, que nos va a pasar algo. Después salís y hay sol. Entonces decís: ¿para qué me preocupé tanto?”, reflexionó.

Weich señaló que el cambio de perspectiva requiere práctica constante. “Cada vez que tengo un pensamiento negativo lo cambio por otro. No hablo de imaginarme en una playa paradisíaca, sino simplemente de pensar en otra cosa. Es un hábito. Lo mismo pasa con la solidaridad. Cuando se convierte en un hábito ya no estás pensando a quién podés ayudar. Te sale naturalmente. Estás atento a tu alrededor”, expresó.

“Empezás a vivir en un modo de bondad. Eso no quiere decir que no te enojes o que no te pasen cosas malas. El tema es cómo enfrentás vos las cosas malas”, agregó.

Al profundizar sobre ese trabajo interior, el conductor contó que suele cuestionar sus propios pensamientos automáticos. “Cuando voy a buscar el auto pienso: ‘¿Y si no está? ¿Y si me lo robaron?’. Después me pregunto por qué pienso eso si siempre está. Y si algún día no está, bueno, haré la denuncia. Pero no tiene sentido sufrir antes de tiempo”, explicó.

Durante la charla también habló de los registros akáshicos, una experiencia que contó públicamente hace algunos años y que generó repercusión. “No es que un registro akáshico cambie tu vida por sí solo. Es un conjunto de cosas. Es como una dieta: no hay un solo elemento que te hace adelgazar, es todo el proceso. Lo importante es aquello que te resuena. Si algo te resuena, te moviliza y te ayuda a encontrar sentido”, señaló.

En ese marco recordó una etapa difícil de su vida. “Había una sensación recurrente de querer morirme. Nunca atenté contra mi vida ni hice nada para lastimarme, pero aparecía esa sensación. Era algo parecido a esos pensamientos automáticos negativos. Con el tiempo entendí que había que trabajar sobre eso”, afirmó.

Consultado sobre la fe y las distintas corrientes espirituales, Weich aseguró que intenta tomar herramientas de diferentes tradiciones. “Siempre digo que soy judío, apostólico, romano y un poco budista. A todas las religiones les encuentro algo que me gusta. Son caminos para practicar la fe. Hay gente que dice que no tiene fe. Yo les pregunto si cuando cumplen años piden deseos o si tienen cábalas cuando juega su equipo. Entonces sí tienen fe”, sostuvo.

Sin embargo, cuestionó la falta de herramientas concretas que muchas veces ofrecen las religiones tradicionales. “Te dicen que tenés que ser compasivo, pero no te explican cómo. No vienen con manual de instrucciones. Las teorías son lindas, pero después hay que practicarlas en la vida real”, afirmó.

Otro de los temas que atravesó la conversación fue la solidaridad, una actividad que lo acompaña desde hace décadas. En ese sentido recordó el cierre de Conciencia, el emprendimiento social que impulsó durante 16 años.

“Lo más difícil fue la pena de dejar algo que me encantaba. La idea era que cualquiera pudiera ayudar comprando un producto cotidiano. Pero llegó un momento en que ya no estábamos donando y yo no podía seguir promocionando algo que no estaba ocurriendo. Sentí que estaba mintiendo. Nadie me cuestionaba nada, pero para mí era una estafa seguir diciendo que ayudábamos cuando ya no podíamos hacerlo”, explicó.

El conductor reconoció que intentó sostener el proyecto hasta último momento. “Llegué a todos los contactos, a todos los supermercados, a todos lados. Y me di cuenta de que a muchos no les importa ayudar. Algunos sí, pero la mayoría no. Entonces entendí que estaba empujando solo. Y cuando ves que algo no avanza, hay que saber soltarlo”, expresó.

Lejos de abandonar su compromiso social, aseguró que continúa colaborando activamente con distintas organizaciones. “Todo el tiempo estoy trabajando con fundaciones. Estuve con Unicef, con Espartanos, con escuelas de sordociegos. Para mí es una manera de vivir. Practicar la bondad no significa ser ingenuo. Significa elegir actuar”, señaló.

“Yo quejándome no voy a cambiar nada. Ahora, haciendo sí voy a cambiar. Entonces prefiero actuar antes que pasarme la vida protestando”, agregó.

Uno de los momentos más profundos de la entrevista llegó cuando habló sobre el amor. “Un día iba caminando y me apareció una pregunta inesperada: ‘¿Y si amo?’. Me dio miedo. Porque cuando uno ama de verdad se vuelve vulnerable. Amar indiscriminadamente no es tan fácil como parece. Uno se siente expuesto”, recordó.

“Me di cuenta de la diferencia entre amar selectivamente y amar de verdad. Nosotros solemos amar a quienes nos caen bien, a nuestra familia, a nuestros amigos. Pero el amor verdadero es mucho más amplio y mucho más difícil”, reflexionó.

También habló sobre el amor propio. “El amor propio es reconocerse como uno es y bancársela. Si me invitan a un lugar al que no quiero ir, no voy. Y me banco que digan que soy un desagradecido. Es conectar con lo más profundo de uno”, explicó.

La entrevista incluyó además una extensa reflexión sobre la experiencia de su hijo, quien a los 19 años decidió abandonar la vida convencional para iniciar un recorrido personal como mochilero.

“Mi hijo decidió vaciarse para ver de qué quería llenarse. Todos llegamos a la vida llenos de conceptos, mandatos y expectativas. Él sintió la necesidad de desprenderse de todo eso para descubrir quién era realmente”, contó.

Weich relató que su hijo recorrió gran parte de América Latina y actualmente vive en Traslasierra, Córdoba, dedicado a la bioconstrucción y al cuidado ambiental. “Hoy vive en una casa de barro, construye viviendas y trabaja protegiendo el monte. Eligió una forma de vida distinta y yo la respeto. Hablamos día por medio y compartimos muchas cosas”, afirmó.

Aunque reconoció que hubo momentos de dudas, aseguró que siempre intentó acompañar las decisiones de sus hijos. “Contra lo que uno realmente quiere ser no hay oposición que valga. A la larga vas a terminar haciendo eso. Lo importante es que sean buenas personas y que piensen también en el bienestar de los demás”, señaló.

Sobre el final, el conductor volvió a insistir en la necesidad de salir de la superficialidad cotidiana. “Está bueno hablar de estas cosas porque de lo superficial ya hay demasiado. La verdadera humanidad está un poco más abajo. Hay que animarse a profundizar, a conocerse, a buscar herramientas. Yo hice un trabajo muy grande para llegar hasta acá. Porque si no me iba a morir. Y yo tenía ganas de ser feliz”, concluyó.

Escuchá “Ellas en el Aire” todos los Martes 13hs. Por Radio Zonica

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