Lunes 24 de Agosto de 2026 - 11:57:10 pm

“Le auguro al teatro un momento brillante porque tiene la capacidad de rescatar lo humano”

Teatro junio 24, 2026

Mirta Romay, creadora de Teatrix, reflexionó sobre el presente de las artes escénicas, el crecimiento de la presencialidad y los desafíos de llevar el teatro a las pantallas.

“El teatro tiene la capacidad de rescatar lo humano”, aseguró Mirta Romay durante su paso por el programa Viva el Teatro, donde compartió su mirada sobre la evolución de las artes escénicas, el fenómeno de Teatrix y los cambios que experimentó el consumo cultural en los últimos años.

La creadora de la plataforma dedicada al teatro filmado recordó que el proyecto nació hace más de una década enfrentando numerosos cuestionamientos dentro del propio ámbito teatral. “Teatrix es un proyecto absolutamente de innovación que quiebra muchas cuestiones, porque la identidad del teatro es presencial. Para el mundo teatral que algo tan ligado al convivio y a la relación con el espectador se pase a un audiovisual era alarmante. Durante estos 11 años conviví con esa discusión”, explicó.

Romay señaló que la evolución del mercado cultural terminó confirmando una tendencia que hoy resulta evidente. “Antes de la pandemia yo iba al teatro y no había gente. Las obras bajaban constantemente. Después llegó el 2020 y cambió todo. Lo que ocurrió posteriormente fue que las pantallas empezaron lentamente a bajar y la presencialidad comenzó a subir. Eso es exactamente lo que estamos viviendo hoy”.

Según su análisis, el crecimiento del teatro tiene una explicación profundamente humana. “Creo que el exceso de pantallas, sobre todo el scroll permanente, las redes sociales y las formas de trabajo más aisladas hicieron que las personas necesiten volver a encontrarse. El teatro ofrece eso. Es una ceremonia laica donde nos reunimos para compartir una experiencia. Por eso le auguro un momento brillante”.

La empresaria cultural destacó que la misión de Teatrix nunca fue reemplazar la experiencia teatral, sino ampliarla. “Lo nuestro es llevar el teatro a todos los lugares que se pueda y promocionarlo. Soy una amante del teatro. Traducir el teatro al medio audiovisual fue un enorme trabajo de transposición y de construcción de lenguaje”.

En ese sentido, explicó que filmar teatro implica desarrollar códigos completamente distintos a los del cine o la televisión. “No podés editar una cámara sobre otra con la lógica televisiva porque el teatro tiene otros tiempos. El cuerpo del actor es fundamental. Muchas veces una emoción o una historia se cuentan desde el cuerpo y no desde la palabra. Si no mostrás eso, perdés parte esencial de la obra”.

Romay recordó que una de las primeras lecciones que aprendió durante el desarrollo de la plataforma fue precisamente entender la especificidad del lenguaje teatral. “Había equipos que venían de la televisión y ponchaban constantemente los rostros porque les interesaba la palabra. Pero el teatro habla también con el cuerpo. Ahí entendimos que había que inventar un lenguaje nuevo”.

La expansión internacional de Teatrix es otro de los aspectos que más entusiasmo le genera. “Empezaron a aparecer acuerdos con grandes plataformas de telecomunicaciones que sienten la necesidad de incorporar cultura. Acabamos de firmar con TVR Chile y también estamos presentes en Uruguay, Paraguay, Perú y otros mercados. Eso permite que el teatro argentino viaje y llegue a nuevos públicos”.

Para Romay, el crecimiento internacional demuestra el valor cultural que tiene la producción escénica argentina. “Empieza a pasar algo muy interesante: las plataformas ya no buscan solamente entretenimiento, también quieren ofrecer contenidos culturales. Y eso abre una enorme oportunidad para el teatro”.

La creadora de Teatrix destacó además que cada obra representa un desafío diferente al momento de ser registrada. “Ninguna obra es igual a la otra. Hay espectáculos donde todo pasa desde el cuerpo, otros desde la palabra, otros desde la puesta visual. Lo que más me gusta de este trabajo es justamente descubrir cómo traducir cada universo sin perder su esencia”.

Con más de una década impulsando el acceso al teatro a través de las nuevas tecnologías, Mirta Romay mantiene intacta la convicción que dio origen a su proyecto. “El arte es desafío todo el tiempo. Y lo que buscamos es que cada vez más personas puedan encontrarse con el teatro, estén donde estén”.

Mirta Romay logró construir una identidad propia dentro de la industria audiovisual argentina, aun cuando su apellido remite inevitablemente a una de las figuras más influyentes de la historia de la televisión nacional. Hija del empresario Alejandro Romay, conocido como “el Zar de la Televisión”, supo transformar ese legado en un punto de partida para desarrollar un camino profesional basado en la innovación, la tecnología y la búsqueda permanente de nuevos formatos para acercar los contenidos culturales al público. Lejos de conformarse con la herencia familiar, eligió asumir el desafío de crear proyectos propios, anticipándose a las transformaciones del consumo audiovisual y apostando por modelos que, años atrás, parecían impensados para el mercado argentino.

Aunque su formación académica estuvo orientada hacia la Psicología, muy pronto comprendió que su verdadera vocación se encontraba en el universo de la comunicación y la producción de contenidos. Esa decisión la llevó a involucrarse en distintos emprendimientos vinculados con la educación y las nuevas tecnologías, convencida de que el conocimiento podía democratizarse mediante herramientas digitales. Antes de convertirse en una referente del teatro en streaming, impulsó proyectos educativos que permitieron a miles de personas acceder a capacitaciones a distancia, en una época en la que la enseñanza virtual todavía era una apuesta novedosa. Aquella experiencia resultó determinante para comprender que Internet no sólo modificaba la forma de comunicarse, sino también la manera de aprender, de consumir cultura y de vincularse con el entretenimiento.

Sin embargo, el proyecto que terminaría marcando un antes y un después en su carrera fue la creación de Teatrix, una plataforma que revolucionó la forma de disfrutar el teatro argentino y latinoamericano. La iniciativa nació con un objetivo claro: romper las barreras geográficas que impedían a miles de personas acceder a las producciones teatrales de Buenos Aires y permitir que espectadores de todo el país e incluso del exterior pudieran disfrutar de las obras desde cualquier dispositivo. La propuesta fue comparada desde sus inicios con los grandes servicios internacionales de streaming, aunque Romay siempre destacó que el verdadero diferencial de Teatrix consiste en respetar el lenguaje teatral, registrando cada espectáculo con una realización audiovisual especialmente diseñada para preservar la experiencia artística sin reemplazar la emoción de la función en vivo.

La plataforma fue creciendo de manera sostenida y amplió su catálogo incorporando producciones nacionales e internacionales, consolidándose como un espacio de difusión para actores, directores, dramaturgos y productores. Durante la pandemia de COVID-19, cuando las salas permanecieron cerradas durante meses, Teatrix adquirió una relevancia aún mayor al convertirse en una alternativa para mantener vivo el vínculo entre el teatro y su público. Aquella etapa confirmó la visión que Mirta Romay había sostenido desde el comienzo: la tecnología no debía entenderse como una competencia para las artes escénicas, sino como una herramienta capaz de ampliar su alcance y acercar nuevas audiencias a una expresión cultural profundamente ligada al encuentro entre artistas y espectadores.

En numerosas entrevistas explicó que emprender implica convivir permanentemente con la incertidumbre. Considera que todo proyecto innovador requiere asumir riesgos, aceptar errores y mantener la capacidad de reinventarse frente a escenarios cambiantes. Esa filosofía de trabajo la acompañó a lo largo de toda su carrera y explica, en buena medida, por qué eligió explorar caminos poco transitados dentro de la industria audiovisual argentina. Para Romay, la innovación no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en encontrar nuevas formas de generar valor para las personas, respetando siempre la calidad de los contenidos y el trabajo de quienes los producen.

A lo largo de los años también reflexionó sobre el peso que implica llevar un apellido tan estrechamente vinculado con la historia de la televisión argentina. Si bien reconoce con orgullo el legado de su padre, Alejandro Romay, siempre sostuvo que el mayor homenaje que podía hacerle era construir un camino propio, adaptado a los tiempos actuales y orientado hacia el futuro. En distintas oportunidades explicó que la enseñanza más importante que recibió en su familia fue entender que detrás de cada proyecto existen personas, equipos de trabajo y un compromiso permanente con la calidad. Esa mirada continúa guiando cada una de sus iniciativas y explica por qué mantiene una participación activa en el desarrollo de nuevos contenidos y en la búsqueda de modelos sustentables para la industria cultural.

La evolución de los hábitos de consumo también forma parte de sus principales áreas de análisis. Romay considera que las nuevas generaciones acceden a los contenidos de una manera completamente diferente a la de décadas anteriores y que la industria debe comprender esos cambios sin perder de vista el valor de las producciones de calidad. Para ella, el espectador actual busca decidir cuándo, dónde y desde qué dispositivo ver una obra, una película o un espectáculo, y esa flexibilidad representa una oportunidad para ampliar el acceso a la cultura. Sin embargo, también sostiene que ninguna plataforma puede reemplazar la experiencia irrepetible de asistir a una sala teatral. Por el contrario, entiende que ambos formatos pueden convivir y potenciarse mutuamente, generando nuevos públicos y despertando el interés por las artes escénicas en personas que, de otro modo, quizás nunca se acercarían a un teatro.

Su trabajo también ha estado orientado a acompañar a productores, directores y artistas en un momento de profundas transformaciones para el sector audiovisual. La aparición de nuevas tecnologías, la expansión de las plataformas digitales y los cambios en los modelos de financiamiento obligaron a repensar muchas de las prácticas tradicionales de la industria. En ese contexto, Romay sostiene que la creatividad continúa siendo el recurso más valioso y que la innovación debe estar siempre al servicio de las historias y de quienes las cuentan. Desde esa perspectiva, promueve el desarrollo de proyectos que integren calidad artística, sustentabilidad económica y posibilidades reales de llegar a públicos cada vez más amplios.

Más allá de su rol como empresaria y emprendedora, quienes trabajan con ella destacan su capacidad para conformar equipos interdisciplinarios y generar espacios de colaboración. A lo largo de su trayectoria impulsó iniciativas que reunieron a especialistas en tecnología, comunicación, producción audiovisual, marketing y gestión cultural, convencida de que las mejores ideas surgen del intercambio de miradas diferentes. Esa forma de trabajo le permitió consolidar emprendimientos que trascendieron las fronteras argentinas y posicionaron a la producción nacional en nuevos mercados, demostrando que el talento local puede competir con propuestas internacionales cuando existe una visión clara y una estrategia sostenida en el tiempo.

En cada una de sus intervenciones públicas transmite una mirada optimista sobre el futuro de la cultura. Considera que la tecnología seguirá modificando las formas de producir y consumir contenidos, pero está convencida de que el talento, la creatividad y las buenas historias continuarán siendo el verdadero motor de la industria. Esa convicción la llevó a convertirse en una de las voces más respetadas dentro del ecosistema audiovisual argentino, no sólo por su capacidad para emprender e innovar, sino también por su compromiso con la difusión del teatro y el fortalecimiento de las industrias culturales. Su recorrido demuestra que es posible honrar un legado histórico sin quedar condicionado por él, construyendo una identidad propia basada en la innovación, el trabajo constante y la decisión de acercar la cultura a cada vez más personas, dentro y fuera de la Argentina.

Escuchá “Viva el Teatro” todos los Lunes 14hs. por Radio Zonica

$data['img_url']

La RZ en donde quieras

Descarga la app disponible en tus plataformas favoritas

La Radio

La RZ nació hace 11 años. Junto a Radio Zonica y Zonica+ forma parte del #GrupoZonica; líderes y precursores de los medios digitales en Argentina.

Conocé más
Micrófono