Luis Campos: “En tiempos tan violentos, hacer un acto de amor también es revolucionario”
Teatro junio 3, 2026El actor y director pasó por Cultura de Punta a Punta y habló sobre la puesta de Las mujeres que habitan en mí, la memoria familiar, el valor de las historias cotidianas, el teatro independiente y la resistencia cultural.
Luis Campos pasó por Cultura de Punta a Punta y sostuvo que la decisión de dirigir Las mujeres que habitan en mí estuvo vinculada con la necesidad de rescatar historias que forman parte de la identidad colectiva. “Cuando leí el material me enamoré de esos textos como literatura. Después me pregunté si tenía sentido hacer otra obra autobiográfica más. Hay mucha gente trabajando sobre relatos personales. Pero cuando profundicé entendí que esto iba mucho más allá de lo autobiográfico”, expresó.
El actor y director explicó que la obra protagonizada por Mona Moroni logra transformar experiencias familiares en una reflexión sobre la historia social y cultural de la Argentina. “Esto tiene ficción, tiene memoria y tiene historia. Y eso fue lo que terminó de convencerme. Porque la historia no la hacen solamente los personajes públicos. La historia también la construyen las personas comunes, las familias, las mujeres que sostuvieron hogares enteros y que fueron formando generaciones”, afirmó.
Campos recordó que muchas de las protagonistas evocadas en la obra pertenecen a una generación de mujeres que atravesó enormes dificultades. “Yo conocí a algunas de esas mujeres. Mujeres que quedaron viudas muy jóvenes, que criaron hijos solas, que trabajaron toda su vida y que construyeron familias enteras. Nosotros llevamos esa historia puesta encima. Somos el resultado de esas vidas”, sostuvo.
El director señaló que durante los ensayos descubrió que la propuesta generaba una identificación inmediata en quienes la observaban. “Invitamos a algunas personas a ver fragmentos de los ensayos y apareció algo muy fuerte. La gente se reconoce en esas historias. Se acuerda de una abuela, de una madre, de una tía. Ahí entendí que el material tenía una dimensión colectiva muy poderosa”, explicó.
Campos destacó que la cultura también se construye a partir de esas experiencias aparentemente pequeñas. “La cultura no son solamente los grandes acontecimientos políticos. La cultura también son las conversaciones familiares, los recuerdos de la infancia, las recetas de cocina, los relatos transmitidos de generación en generación. Todo eso nos constituye como sociedad”, afirmó.
Durante la entrevista, el actor vinculó esa mirada con su propia historia familiar. “Yo entendí muchas cosas de la Argentina a través de mi familia. Después uno estudia, lee y profundiza, pero las primeras explicaciones aparecen en la mesa de la casa, escuchando a los padres, a los abuelos, a los vecinos. Ahí empieza a construirse una mirada sobre el mundo”, sostuvo.
Campos recordó especialmente las discusiones políticas que atravesaban su hogar. “Yo tenía una posición más de izquierda cuando era joven y discutía mucho con mi padre. Pero con el tiempo comprendí que muchas de las cosas que él decía estaban vinculadas con experiencias concretas, con vivencias reales. Eso me ayudó a entender que la historia también se transmite a través de la memoria familiar”, señaló.
El director consideró que ese proceso de transmisión cultural es una de las claves que atraviesa Las mujeres que habitan en mí. “Cuando aparecen esas mujeres en escena no solamente aparece una historia individual. Aparece una época. Aparece una manera de vivir, de trabajar, de amar y de resistir. Por eso la obra genera tanta empatía”, expresó.
Campos también se refirió al desafío artístico que implicó dirigir a Mona Moroni en un espectáculo unipersonal. “Ella es una enorme narradora, pero también es actriz. Entonces el trabajo consistió en encontrar el equilibrio entre esas dos dimensiones. La narradora siempre está presente, pero también aparecen los personajes, las emociones, las situaciones dramáticas. Eso fue enriqueciendo muchísimo la propuesta”, explicó.
El actor señaló que el material fue evolucionando hasta convertirse en una experiencia teatral compleja y profundamente emotiva. “Yo veía que iban apareciendo planos distintos. La narradora estaba afectada por lo que contaba, aparecían voces, aparecían personajes. Todo eso fue generando una riqueza teatral que me resultó muy atractiva como director”, afirmó.
Campos reconoció además que la experiencia tuvo una dimensión profundamente personal. “Se unieron dos actos de amor. Por un lado el amor hacia este material y hacia estas historias. Por otro lado el amor de trabajar con una persona con la que comparto cuarenta años de vida. Y la verdad es que fue una experiencia hermosa”, sostuvo.
El director explicó que el contexto actual también influyó en su mirada sobre la obra. “Vivimos tiempos muy violentos. Por eso creo que hacer un acto de amor también es revolucionario. Recuperar estas historias, hablar de afectos, hablar de memoria, reivindicar a quienes nos construyeron, también es una forma de resistencia”, afirmó.
Campos destacó especialmente el papel que tuvieron las mujeres en la construcción de la historia argentina. “Muchas de nuestras grandes maestras fueron amas de casa. Mujeres que un día tuvieron que salir a la calle, organizarse y luchar por sus derechos o por los derechos de sus hijos. Mujeres que parecían invisibles y terminaron convirtiéndose en protagonistas de la historia”, señaló.
El actor recordó que detrás de muchos procesos sociales existen historias familiares que rara vez aparecen en los libros. “Las heroínas no son solamente las que aparecen en los manuales. También son esas mujeres que sostuvieron familias enteras, que trabajaron toda su vida y que transmitieron valores, cultura y memoria”, expresó.
Campos consideró que el teatro tiene una responsabilidad especial en la preservación de esas experiencias. “El teatro permite recuperar voces que muchas veces quedan fuera de los grandes relatos históricos. Nos permite volver sobre esas historias y darles un lugar de reconocimiento”, afirmó.
Durante la entrevista también se refirió a la actualidad del sector cultural y manifestó su preocupación por la situación que atraviesan los trabajadores del espectáculo. “Hay una enorme incertidumbre. Se presentan proyectos, se solicitan apoyos y muchas veces no hay respuestas. La situación es difícil para quienes trabajamos en cultura”, señaló.
Sin embargo, el actor aseguró que la respuesta no puede ser el desaliento. “Somos resistentes. Tenemos historia y no nos van a borrar del mapa. No van a poder. Venimos de una tradición cultural muy fuerte y seguimos trabajando todos los días para sostenerla”, sostuvo.
Campos remarcó que la mejor manera de defender la actividad artística es continuar creando. “Hay dos formas de resistir. Una es seguir haciendo estas obras, seguir trabajando en uno de los oficios más nobles y más antiguos de la humanidad que es el teatro. La otra es salir a la calle y defender la cultura. Nosotros intentamos hacer las dos cosas”, afirmó.
Hacia el final de la conversación, el director volvió sobre la importancia de las historias que inspiraron el espectáculo. “Cuando la gente escucha hablar de una abuela inmigrante, de una mujer que quedó viuda, de una tía que cocinaba para toda la familia o de una madre que guardaba cartas de amor durante décadas, inmediatamente conecta con algo propio. Ahí aparece la magia. Porque esas historias dejan de ser de una sola persona y pasan a ser de todos”, concluyó.
Escuchá “Cultura de Punta a Punta” Todos los lunes 21hs. Por Radio Zonica