Norberto Gonzalo: “La televisión dejó de ser una fábrica de ficción y el teatro volvió a ser refugio indispensable para el actor”
Espectáculos mayo 22, 2026El actor habló sobre la crisis de la ficción en la televisión argentina, el presente del teatro independiente y su protagónico en “Expediente 1492, la última confesión de Colón”, la obra que protagoniza en el Centro Cultural de la Cooperación.
Norberto Gonzalo fue entrevistado y sostuvo que la televisión argentina atravesó una transformación profunda que dejó atrás aquella época en la que los canales funcionaban como verdaderas “fábricas de ficción”. En una extensa charla, el actor recordó los años dorados de las telenovelas y los unitarios, reflexionó sobre el deterioro de los espacios culturales y analizó el rol actual del teatro como refugio para los artistas. Además, se refirió a “Expediente 1492, la última confesión de Colón”, la obra que protagoniza y que propone al público convertirse en jurado de Cristóbal Colón.
“Era una etapa donde la producción de la televisión era muy importante y muy continuada. Y eran fábricas de ficción, los canales de televisión. Ni hablar de Canal 9 en la época de Romay. A muchos nos han tocado hacer novelas desde la una del mediodía hasta las siete de la tarde todos los días. Y después los unitarios a la noche. Era una fábrica de actuación”, recordó Gonzalo al hablar de aquellas producciones que marcaron una época en la pantalla argentina.
El actor evocó especialmente los trabajos realizados a fines de los años 70 y principios de los 80 junto a figuras como Jorge Lozano, Luis Rubaja, Marcelita Alfaro, Martín Sabalúa y Beatriz Bonnet. “Un gran amigo Jorge Lozano, que ya falleció hace tiempo. Estábamos con un elenco bárbaro”, comentó con nostalgia.
Norberto Gonzalo remarcó que aquellas ficciones tenían una estructura de producción enorme y un trabajo artesanal detrás de cámara. “La producción de la televisión era muy importante y muy continuada”, insistió, y señaló que actualmente el panorama cambió por completo: “La televisión como elemento de trabajo para en vivo se reduce al programa de chimentos, a la cosa muy banal, muy chiquita. Desapareció la ficción, desapareció la música de la televisión en vivo. Los músicos no laburan en la televisión”.
En ese sentido, el actor destacó que incluso los espacios musicales desaparecieron casi por completo de los canales de aire. “Hoy un programa como ‘La Voz’ fue recibido con gloria porque era la única expectativa de ver músicos cantando en vivo, aunque fueran aspirantes. Después, ¿dónde escuchás músicos que canten, que toquen?”, se preguntó.
Gonzalo sostuvo que la crisis cultural y laboral en los medios no es reciente y que viene profundizándose desde hace décadas. “Los actores y los artistas en general estamos reclamando espacios desde hace mucho tiempo. Los espacios están declinando cada vez más”, afirmó. Y agregó: “Tiene que ver también con decisiones políticas de determinados proyectos de gobierno que ven cada vez menos necesario sostener un proyecto nacional y popular”.
Durante la entrevista también hizo referencia al deterioro de la clase media y lo vinculó directamente con el presente de la producción cultural argentina. “Un país de clase media como el nuestro se está transformando en minoría absoluta. Está desapareciendo. Es preocupante”, manifestó.
Al hablar del presente de los actores, Gonzalo señaló que el teatro volvió a ocupar un lugar central en la vida laboral de muchos artistas. “El teatro se transformó en un refugio indispensable para el actor. Nunca dejó de serlo. Es la cuna de la actuación”, sostuvo. Y agregó una imagen que sintetizó su mirada sobre el oficio: “Es como que el teatro siempre espera a los hijos que se fueron y ahora vuelven”.
Actualmente, Norberto Gonzalo protagoniza “Expediente 1492, la última confesión de Colón”, una obra basada en textos de la novela “El arpa y la sombra” de Alejo Carpentier. La propuesta, que se presenta todos los sábados en el Centro Cultural de la Cooperación, pone al público en el rol de tribunal encargado de decidir si Cristóbal Colón merece o no ser canonizado.
“El hecho verídico es que la Iglesia intentó convertir en santo a Cristóbal Colón. Parece ficción, pero fue real”, explicó Gonzalo. “Carpentier tomó eso y lo convirtió en una novela extraordinaria. Después Santiago Ferrigno y Mariano Cossa hicieron la adaptación teatral”, agregó.
El actor contó que el espectáculo rompe constantemente la cuarta pared y convierte al público en participante activo de la historia. “El tribunal es el público. La gente vota al final y decide la suerte de Colón”, reveló. Según explicó, la obra funciona como una sátira política e histórica donde se discuten las consecuencias de la colonización y el rol de las figuras históricas.
“No sabíamos casi nada de Colón. Nos educaron celebrando el Día de la Raza y después descubrimos que murieron millones de originarios”, reflexionó. Y fue contundente al referirse al personaje histórico: “El tipo es una basura. Entonces el desafío era mostrarlo como era”.
Norberto Gonzalo también destacó el trabajo de dirección y la construcción escénica de la obra. “El director tiene que ser un provocador del actor. Creo mucho más en la provocación que en la marcación”, afirmó. Además elogió el trabajo de vestuario y puesta en escena realizado por Mariela Daga y subrayó que la obra combina humor, ironía y crítica política.
“El espectáculo busca ser llevadero, divertido, humorístico, pero profundo a la vez. Y eso no es sencillo”, sostuvo.
Sobre el presente del teatro independiente, Gonzalo consideró que ya no existen divisiones tajantes entre teatro comercial, oficial o independiente. “Yo hace rato rompí mentalmente esa barrera. El teatro es uno solo. Lo que cambia son las formas de producirlo”, explicó.
El actor recordó además distintas experiencias de su carrera, desde sus trabajos en comedias junto a Emilio Disi hasta la posibilidad de haber conocido a Arthur Miller durante una puesta de “La muerte de un viajante”. “Fue una de las grandes dichas de mi vida”, confesó.
Finalmente, Gonzalo invitó al público a acercarse a ver la obra y destacó el valor de las propuestas teatrales que dejan una reflexión. “Qué lindo es cuando uno sale del teatro pensando. Eso es un plus enorme”, expresó.
“Expediente 1492, la última confesión de Colón” se presenta los sábados a las 21 en el Centro Cultural de la Cooperación, con actuaciones de Norberto Gonzalo, Sandra Antman y Alfredo Noberasco, y dirección de Mariano Cossa. “Dura 50 minutos, es muy dinámica y el público participa muchísimo. Los esperamos”, concluyó el actor.
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