Ricardo Blasco: “La filosofía es un espacio para reencontrarse y darle sentido a la vida”
Interes General abril 7, 2026El director de la Fundación Nueva Acrópolis en Buenos Aires pasó por Quién es, el ciclo de entrevistas de Maxi Legui en Radio Zónica, donde reflexionó sobre el rol de la filosofía en la actualidad, el valor del voluntariado y la necesidad de volver a conectar con uno mismo en tiempos de vértigo.
En una charla profunda sobre el presente del ser humano y la vigencia de las grandes preguntas, Ricardo Blasco definió a Nueva Acrópolis como una propuesta que busca recuperar el sentido original de la filosofía. “Nueva Acrópolis es una escuela de filosofía, entendiendo la filosofía en su sentido tradicional: la búsqueda de la sabiduría y una vía de conocimiento y de desarrollo del ser humano”, explicó.
Para graficar esa misión, recurrió a una imagen tan simple como poderosa: “La filosofía es como el cultivo del ser humano. En una semilla está todo el potencial de un árbol, pero hace falta plantarlo, regarlo, cuidarlo. Eso mismo permite la filosofía: que el ser humano desarrolle completamente su potencial”, sostuvo.
Durante la entrevista, Blasco analizó cómo el ritmo actual y la hiperconectividad alejaron a las personas de los espacios de introspección. “Hoy estamos muy abrumados de estímulos y faltan esos ratos de silencio, de estar con uno mismo. Es en esos espacios donde las grandes preguntas empiezan a crecer”, dijo, al referirse a la necesidad de recuperar momentos de soledad y reflexión.
Sobre el contexto social, remarcó que muchas de las tensiones del mundo tienen su raíz en el interior de cada persona. “Vivimos una situación conflictiva que surge del conflicto interno del ser humano. La filosofía viene a traer respuestas porque ya hubo sabios y civilizaciones que encontraron herramientas y caminos para ayudarnos”, amplió.
Uno de los ejes centrales de Nueva Acrópolis, además de la formación, es el trabajo voluntario. En ese sentido, Blasco destacó que toda la institución se sostiene desde ese espíritu de servicio. “Nueva Acrópolis funciona íntegramente por voluntariado. Hace 25 años que formo parte y todo este tiempo colaboré de forma voluntaria”, afirmó.
Lejos de pensarlo como una acción aislada, explicó que el voluntariado es la aplicación concreta de la filosofía en la vida cotidiana. “La filosofía no puede ser solo teoría, necesita ejercicio. El voluntariado es la puesta en práctica de las enseñanzas filosóficas y una vía de acción en la sociedad”, señaló.
También hizo hincapié en la diversidad humana que se reúne en la institución, un aspecto que consideró una de sus mayores riquezas. “Tengo cursos con personas de más de 90 años y otras de 20. Hay profesionales, gente con doctorados y también personas con oficios sencillos, pero a todos los une una búsqueda en común”, destacó.
Sobre la expansión de la escuela, recordó que la sede histórica argentina funciona en el barrio de Belgrano y que desde allí nació un movimiento internacional. “Estamos en más de 60 países, en los cinco continentes, con más de 500 sedes en todo el mundo”, precisó.
En el cierre, dejó una reflexión que resume el espíritu de la propuesta filosófica. “Siempre lo pienso como un espacio para uno mismo, para reencontrarse, reflexionar sobre la vida y encontrar soluciones a los problemas que nos tocan. Es algo sumamente necesario y valioso”, concluyó.