Tomás Fenati: “Milei logró lo que logró por las redes sociales y nada más”
Interes General abril 1, 2026El creador de contenidos especializado en geopolítica, economía y asuntos internacionales pasó por el podcast ¿Quién es? de Grupo Zónica y analizó el poder de las redes, el fenómeno Milei, el futuro del peronismo y el nuevo tablero global.
Tomás Fenati se sentó en el estudio de Grupo Zónica, en el podcast conducido por Maxi Lequi para una conversación extensa sobre el presente de la comunicación digital, la política argentina y los grandes movimientos del tablero internacional. Con la naturalidad que lo convirtió en una referencia para millones de usuarios en TikTok, Instagram y YouTube, el analista repasó cómo nació su carrera en redes, explicó por qué eligió no alinearse con ningún espacio político y dejó una de las definiciones más fuertes de la charla al analizar el ascenso de Javier Milei: “Si no fuera por las redes sociales, Milei no sería lo que era”.
Fenati comenzó reconstruyendo el origen de un fenómeno que creció “de a pasito”. Lejos de imaginarse como influencer, recordó que durante la pandemia empezó a grabar videos simplemente para ocupar el tiempo. “Yo nunca pensé en ser creador de contenido. De chico ni siquiera me llamaban las redes sociales, tenía hasta ciertas críticas con el tema de los influencers”, contó. Sin embargo, el encierro de aquellos meses lo empujó a experimentar: “Llegó un punto en el que ya no sabía qué hacer en mi casa. Ordené mi cuarto, hice videollamadas con amigos y dije: ‘¿qué más hago?’”.
Ese impulso inicial se transformó pronto en una comunidad masiva cuando empezó a hablar de historia, economía y política internacional. “Empecé a explicar la historia de América Latina, Europa, la política en Asia, el desarrollo económico de los países, cómo funcionaba la ONU, curiosidades de geografía e historia”, detalló. La respuesta del público fue inmediata: “Pasé de 80 seguidores en TikTok a un millón setecientos mil; en Instagram de 300 a 117 mil y en YouTube de cero a 150 mil”. Para él, la clave fue simple y a la vez poderosa: “Mi contenido es muy abierto y cualquiera lo puede entender”.
Sobre la fama digital, Fenati admitió que se trata de una experiencia distinta a la celebridad tradicional. “Es raro, pero ya creo que mi entorno se acostumbró”, sostuvo. Contó que le ocurre con frecuencia que alguien lo reconoce en la calle o incluso se acerca recordando su nombre. “Me pasa mucho en Mar del Plata, sobre todo en enero, cuando se llena de gente joven”, explicó. Sin embargo, señaló que lo más habitual no son las fotos sino las miradas: “Notás esa mirada de ‘te conozco de redes pero no te digo nada’”.
A diferencia de otras figuras públicas, aseguró que disfruta ese contacto con la audiencia. “A mí me encanta, soy muy sociable”, dijo. Incluso reveló que suele aprovechar esos encuentros para conversar sobre política, economía o simplemente interesarse por la vida del otro. “Eso me gusta mucho porque significa que mi público es para cualquiera que quiera entender un poquito de lo que pasa en el mundo”, remarcó.
Uno de los aspectos más interesantes de la entrevista fue su explicación sobre el proceso creativo detrás de cada video. Tomás Fenati dejó en claro que no trabaja con guiones. “Ninguno de mis videos tiene guion. Todo lo que digo me sale en el momento en que me pongo a grabar”, afirmó. Para él, escribir previamente le quitaría naturalidad al mensaje: “Siento que se nota cuando estás guionado”.
La construcción del contenido, explicó, tiene dos etapas. La primera es permanente y ocurre durante todo el día: observar noticias, tendencias y movimientos globales. “Estoy pendiente de lo que pasa en el mundo todo el tiempo”, señaló. La segunda es la producción concreta, que realiza completamente solo: “Yo filtro, yo elijo, yo edito, pongo las imágenes, los títulos, los subtítulos, respondo comentarios… el trabajo lo hago todo yo”. Desde la grabación hasta la publicación, calculó que suele invertir alrededor de una hora por video.
El aspecto económico de las redes abrió uno de los pasajes más honestos de la charla. Fenati explicó que no todos los nichos permiten monetizar de la misma forma. “Si hacés lifestyle diario te llenás de guita porque cualquier marca quiere publicitarte”, dijo. Pero aclaró que su área geopolítica, economía y política es mucho más incómoda para las empresas. “A ninguna empresa le interesa meterse con vos si hablaste de la guerra Ucrania-Rusia, de Israel, de Milei o dijiste la palabra Cristina”, resumió.
En ese contexto, reveló que muchas veces la salida económica más fácil para quienes crean contenido político es alinearse con un partido. “Te pueden mantener el programa, los viajes, todo”, explicó. Sin embargo, marcó un límite personal innegociable: “Yo nunca quise hacer eso. Nunca vendería mis ideales o lo que hago en redes con tal de ganar un poco más de plata”. Esa independencia, sostuvo, es una de las razones por las que su comunidad valora tanto su trabajo.
Al hablar sobre la objetividad en temas tan sensibles como la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto entre Israel y Palestina, o la tensión entre China y Estados Unidos, explicó que su método se basa en la comparación de fuentes. “Siempre comparo distintos medios, datos y contextos”, dijo. Incluso reconoció que a veces utiliza inteligencia artificial para contrastar información: “Es una mezcla de buscar distintos medios, compararlos, ver también lo que me dice alguna inteligencia artificial y mi propio análisis”.
En la parte política argentina, la entrevista alcanzó uno de sus puntos más fuertes cuando analizó el fenómeno Milei. Allí Tomás Fenati fue categórico: “Para mí, si no fuera por las redes sociales, Milei no sería lo que era”. Como ejemplo, recordó la performance electoral libertaria en provincias donde no existía presencia física de campaña. “Milei sacó 44% en Salta y no había ni un cartel en la calle”, sostuvo.
Su lectura fue que el oficialismo comprendió como pocos la lógica de la comunicación digital. “No es solamente Milei, es toda la estructura que entiende cómo funciona la red social”, explicó. A esa ventaja comunicacional le sumó el desgaste profundo de los partidos tradicionales luego de años de crisis económicas sucesivas. “Había un descreimiento tan grande de la política que cualquier cosa podía surgir en ese lugar”, afirmó.
Fenati también profundizó en el presente del peronismo, al que definió en un momento de pérdida de control político y social. “Perdió las calles”, resumió. Según su análisis, el problema central es la tensión entre el pragmatismo histórico del peronismo y el dogmatismo que, a su entender, instaló el kirchnerismo. “El peronismo era una especie de camaleón político que se adaptaba al contexto”, explicó. Pero luego agregó: “El kirchnerismo lo volvió un movimiento dogmático”.
A partir de esa transformación, sostuvo que hoy el espacio enfrenta mayores dificultades para reinventarse. “Ya no podés meterle cualquier candidato y que te lo voten porque es peronismo”, analizó. Para Fenati, hoy existe una base militante mucho más ideologizada que exige perfiles específicos y limita la plasticidad histórica del movimiento.
La geopolítica internacional ocupó el cierre de la entrevista, donde dejó una mirada muy interesante sobre la disputa entre Washington y Beijing. Contra ciertos discursos sobre el declive estadounidense, sostuvo: “Hay una sobreexageración de la pérdida de poder de Estados Unidos”. Argumentó que Wall Street, el dólar, la inteligencia artificial, empresas como Apple, NVIDIA y OpenAI siguen colocando a ese país en el centro del poder global.
Aun así, reconoció el crecimiento sostenido de China y describió el escenario actual como un sistema bipolar. “Estamos yendo a un mundo de dos potencias”, sostuvo. La ventaja de Estados Unidos, dijo, sigue siendo su red histórica de alianzas y su despliegue militar global. “Tiene bases militares en todo el mundo; China no tiene esa capacidad”, puntualizó.
Sobre su propio futuro, Fenati se mostró abierto a distintos caminos. Dijo que la política, la diplomacia, la consultoría y los medios son opciones que evalúa mientras termina su carrera universitaria. “Todas las noches me voy a dormir y no sé puntualmente a dónde estoy apuntando”, confesó. Sin embargo, dejó una certeza: “Sé que existen varias posibilidades”.
El cierre fue con una confesión más liviana pero igual de reveladora: la famosa “muletilla” o cambio de voz que utiliza en los primeros segundos de sus videos nació como una herramienta para captar la atención. “Es una alerta”, explicó. Para él, esos primeros cinco segundos son decisivos: “Si lograste captar la atención, el resto es mucho más fácil”.
Con millones de reproducciones, una voz reconocible y un estilo que combina análisis, pedagogía y síntesis, Tomás Fenati confirmó en Grupo Zónica por qué se convirtió en uno de los comunicadores digitales más influyentes de la Argentina.