Victoria Donda: “Me alejé de la exposición pública porque necesitaba reconstruirme”
Interes General julio 27, 2026La exdiputada nacional y parlamentaria del Parlasur repasó su trayectoria y lanzó duras críticas al gobierno de Javier Milei, al que calificó de "cipayo" y "neofascista".
Victoria Donda volvió a ocupar un espacio central en el debate político durante una extensa entrevista con Maxi Lequi en el podcast “Quién es?”.
La abogada, nacida en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura militar, repasó su historia personal atravesada por la recuperación de su identidad, habló de la militancia política como herramienta de transformación colectiva, recordó el dolor que significó la causa judicial que enfrentó durante su gestión al frente del INADI y analizó con dureza el escenario político nacional e internacional. A lo largo de la conversación defendió a Cristina Fernández de Kirchner, cuestionó el rumbo del Gobierno nacional y sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso de pérdida de soberanía que, según afirmó, tendrá consecuencias durante muchos años.
Al comenzar la entrevista, Lequi le propuso mirar hacia atrás y resumir qué imagen aparece cuando piensa en toda su trayectoria política. Lejos de elegir un episodio puntual, Donda respondió que el sentimiento predominante es el agradecimiento por el camino recorrido.
“Agradecimiento. He tenido la posibilidad de estar en momentos claves para nuestra sociedad. También hubo errores, porque nadie hace política solo y las decisiones siempre son colectivas, pero siento orgullo del recorrido que hice.”
La dirigente destacó especialmente el recorrido que la llevó desde su nacimiento en un centro clandestino de detención hasta ocupar algunos de los principales cargos institucionales vinculados con los derechos humanos.
“Me da orgullo llegar desde esa nena que nació en la ESMA, que creció en un barrio del conurbano entre Dock Sud, Fiorito y Monte Chingolo, hasta ser cuatro veces diputada nacional, parlamentaria del Parlasur y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos. Eso no lo hice sola, pero me llena de orgullo.”
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista apareció cuando el conductor recordó sus visitas al Museo Sitio de Memoria ESMA y le preguntó qué siente cada vez que vuelve a ese lugar. Donda reconoció que todavía hoy le resulta extremadamente difícil ingresar.
“La verdad es que entré muy pocas veces. No puedo. Me hace muy mal. Creo que todavía es algo que tengo que superar.”
Sin embargo, explicó que considera una responsabilidad transmitir lo ocurrido durante el terrorismo de Estado a las nuevas generaciones.
“Si algo construí en mi vida es que fui víctima de la dictadura, pero soy sobreviviente. No quiero quedarme en el lugar de víctima. Los sobrevivientes tenemos la responsabilidad de contar lo que pasó, igual que hicieron las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo.”
Incluso confesó que uno de sus desafíos personales es poder recorrer algún día el museo junto a su hija.
“Fui con ella al predio de la ex ESMA, pero todavía no pude entrar al museo. Tengo que poder hacerlo.”
La conversación derivó luego hacia la Guerra de Malvinas, un tema que Legnani vinculó con la memoria histórica. Donda coincidió y sostuvo que ambos procesos forman parte de una misma construcción colectiva.
“Los jóvenes desaparecidos y los pibes que fueron a Malvinas tienen algo en común. Eran chicos que dieron su vida. Muchos de los que fueron a la guerra provenían de los sectores más humildes. Si una familia tenía recursos para evitar que su hijo hiciera la colimba durante la dictadura, generalmente lo hacía. Los que terminaron en Malvinas fueron los pibes pobres.”
La exdiputada cuestionó además la utilización política que hizo la dictadura del conflicto bélico.
“Los militares utilizaron Malvinas para intentar sostenerse en el poder. Hoy esas mismas clases dominantes siguen entregando la soberanía cuando les conviene y después se olvidan de ese pedazo de patria.”
A partir de allí comenzó uno de los pasajes más duros de toda la entrevista. Consultada directamente por Legnani sobre si considera que el actual Gobierno es “cipayo”, Donda respondió sin vacilar.
“Este gobierno es cipayo. Es entreguista. Sí, claro.”
Como abogada sostuvo que ni siquiera hace falta desarrollar demasiado esa afirmación.
“A confesión de parte, relevo de pruebas. No hace falta explicar demasiado por qué es un gobierno vende patria.”
Para la dirigente, uno de los principales problemas pasa por la política vinculada a la tierra y a los recursos naturales.
“Hoy estamos discutiendo la entrega de nuestro territorio. La modificación de la Ley de Tierras permite que capitales extranjeros compren tierras nacionales. Eso me parece gravísimo y además está vinculado con todo lo que ocurrió en la Patagonia.”
También señaló que los gobernadores deberán asumir responsabilidades frente a esas decisiones.
“Habrá que ver cuánto defienden sus provincias cuando llegue el momento.”
Más adelante, Lequi le preguntó por qué había reducido considerablemente su presencia mediática durante los últimos años. Donda reconoció que necesitó alejarse para recuperarse emocionalmente después de atravesar uno de los momentos más difíciles de su carrera.
“Necesitaba resetearme. Cuando uno está muy expuesto sabe que necesita una coraza. Y la mía se rompió.”
La dirigente explicó que el mayor dolor no provino de las críticas políticas sino de la utilización de personas cercanas para atacarla.
“Cuando el ataque externo utiliza gente de adentro duele muchísimo más.”
En ese contexto volvió a referirse a la denuncia impulsada por una exempleada doméstica, una causa que tuvo enorme repercusión pública.
“Esa mujer era una persona muy vulnerable. No voy a hablar de ella porque fue utilizada por otros intereses. Detrás había abogados muy vinculados a los fondos buitres que buscaron hacerme daño a mí y a mi familia.”
Donda recordó que el episodio fue especialmente doloroso porque siempre militó por los derechos de las trabajadoras de casas particulares.
“Mi mamá empezó a trabajar a los ocho años como empleada doméstica sin estar registrada. Imaginate si alguna vez se me hubiera ocurrido hacer algo contrario a todo lo que defendí durante mi vida. Mi mamá se levantaba de la tumba y me mataba.”
Reconoció que el impacto personal fue enorme.
“Me golpeó muchísimo. Era una señora que cuidaba a mi hija. Fue muy difícil atravesar todo eso.”
Incluso contó que necesitó escribir un libro para procesar aquella experiencia.
“Empecé a preguntarme por qué me atacaban tanto si yo no tenía plata ni poder económico. Ahí entendí que también molestaba una forma distinta de hacer política.”
Lequi le preguntó entonces si sentía que aquellos ataques también buscaban golpear al espacio político que integraba y, particularmente, al kirchnerismo. Donda respondió que nunca creyó haber sido un objetivo por sí misma, sino por lo que representaba.
“No sé si era atacar directamente a Cristina, pero sí buscaban atacar símbolos de ese proyecto político. Querían instalar la idea de que somos todos iguales y no somos todos iguales. Yo nunca me enriquecí con la política. Nunca entendí la política como una herramienta para transformarme individualmente, sino para transformar la realidad de manera colectiva.”
Recordó además otro episodio que vivió mientras impulsaba iniciativas vinculadas a la lucha contra el narcotráfico.
“Justo cuando estaba dando esa discusión apareció una foto de una mujer consumiendo cocaína dentro del Congreso y empezaron a decir que era yo. No era yo. Siempre buscaron instalar situaciones muy sensibles porque previamente existe un descreimiento hacia la política y muchos terminan creyendo cualquier cosa.”
La dirigente volvió a insistir en que la causa judicial terminó demostrando su inocencia.
“La causa penal terminó con mi sobreseimiento en menos de un mes y medio porque no existía ninguna prueba para imputarme absolutamente nada. La relación laboral terminó como tenía que terminar porque la trabajadora estaba registrada. Ese tema quedó completamente aclarado.”
Uno de los momentos centrales de la entrevista llegó cuando Lequi le consultó qué siente cada vez que ve a Cristina Fernández de Kirchner atravesando procesos judiciales y, según distintos sectores del peronismo, impedida de competir electoralmente.
Donda fue contundente.”Cristina está proscripta.”
Pero enseguida explicó que, para ella, el problema trasciende la figura de la expresidenta.
“Lo que más me preocupa no es solamente lo que le pasa a ella. Cuando una parte importante del pueblo quiere votar a una persona y el sistema se lo impide, lo que está secuestrado es el derecho al voto. La proscripción no es solamente contra Cristina, es contra millones de argentinos.”
Como abogada aseguró conocer en profundidad el expediente judicial y cuestionó la consistencia de la acusación.
“Conozco esa causa y sé perfectamente que no tiene ni pie ni cabeza. Para llegar a imputarla tuvieron que construir una serie de vericuetos jurídicos que ni siquiera tienen sustento legal. No hay un solo vínculo procesal serio que demuestre aquello de lo que la acusan.”
La exdiputada sostuvo además que el caso genera una enorme preocupación institucional.
“Si esto puede pasarle a una persona que tuvo el poder político que tuvo Cristina Fernández de Kirchner, imaginemos lo que puede pasarle al resto de los ciudadanos comunes.”
La conversación pasó luego por su experiencia al frente del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), organismo que fue eliminado por el actual Gobierno.
Donda aseguró que aquella gestión fue una de las experiencias más enriquecedoras de su carrera.
“El INADI me permitió entender cómo funcionan las discriminaciones estructurales en la Argentina. Yo llegué pensando que iba a defender minorías y terminé comprendiendo que defendíamos a las mayorías.”
Explicó que, a su entender, la discriminación atraviesa buena parte de la sociedad argentina.
“La mayoría de los argentinos es discriminada por distintos motivos. Por ser pobres, por ser mujeres, por el color de la piel, por su origen o por no responder al modelo de hombre blanco, burgués, varón y adulto para el que históricamente se diseñaron muchas políticas públicas.”
También reconoció que el organismo necesitaba modificaciones, aunque rechazó de plano su eliminación.
“Claro que había cosas para mejorar. Pero una cosa es reformar una institución y otra muy distinta es prender fuego toda la estructura del Estado. Si una casa tiene goteras, uno las arregla; no la incendia.”
Donda explicó además cuáles eran las limitaciones legales que enfrentaba el organismo.
“El INADI no tenía poder de policía. Muchas veces recibíamos denuncias, promovíamos capacitaciones, mediaciones o pedidos de disculpas públicas, pero no podíamos aplicar sanciones económicas. Esa era una de las reformas pendientes.”
Recordó incluso la polémica que se generó cuando Alberto Fernández realizó una expresión considerada discriminatoria hacia los brasileños.
“Muchos criticaban que el INADI no hacía nada, pero la realidad es que la ley no permitía mucho más que un pedido de disculpas. Era una limitación del propio organismo.”
A partir de allí, Legnani le preguntó si consideraba que Javier Milei incurre habitualmente en expresiones discriminatorias.
La respuesta volvió a ser categórica.
“Milei es un racista.”
Y fue todavía más lejos.
“Encabeza un gobierno neofascista. No es solamente un gobierno liberal. Es un gobierno neofascista.”
Según Donda, el oficialismo combina un liberalismo económico extremo con mecanismos autoritarios.
“Dicen que vienen a liberar todo, pero las únicas cosas que regulan son los salarios de los trabajadores. No regulan los precios, pero sí disciplinan a quienes trabajan.”
En la parte final de la entrevista el diálogo se concentró en el escenario internacional. Como parlamentaria del Mercosur, Donda sostuvo que el mundo atraviesa un cambio de época.
“Estamos viviendo una disputa por la hegemonía mundial. Estados Unidos ya no es el único actor capaz de definir el rumbo económico global. Los BRICS también disputan ese liderazgo y eso modifica completamente el escenario.”
También advirtió sobre el creciente peso de las grandes corporaciones tecnológicas.
“Hoy las corporaciones tienen una capacidad de influencia enorme sobre los gobiernos. La tecnología está modificando todas las relaciones de poder.”
En ese contexto volvió a cuestionar el alineamiento internacional del gobierno argentino.
“Este Gobierno eligió ser el vagón de cola de Estados Unidos e Israel. Para eso entrega recursos naturales, impulsa modificaciones en la Ley de Tierras y permite que intereses extranjeros avancen sobre áreas estratégicas.”
Finalmente analizó el crecimiento de las nuevas derechas en distintos países.
“El neofascismo volvió a convertirse en un movimiento de masas. Lo vemos con Donald Trump, con Giorgia Meloni en Italia, con Marine Le Pen en Francia, con Vox en España y con distintos espacios que crecen en Europa. Esa disputa ideológica ya está instalada y nadie puede mirar para otro lado.”
Antes de despedirse, Donda explicó que, después de un período de introspección, decidió volver a participar activamente del debate público.
“A veces hay que replegarse para volver a levantarse. Yo necesitaba reconstruirme, pensar muchas cosas y recuperar fuerzas.”
Sin embargo, aseguró que el momento político exige asumir nuevamente un rol activo.
“Hoy la realidad nos obliga a seguir dando la batalla ideológica. Creo que hacen falta más personas dispuestas a defender sus ideas y también más espacios donde se pueda debatir con profundidad.”
Y cerró con un reconocimiento al trabajo periodístico.
“Cada vez quedan menos periodistas de oficio que generen ámbitos para conversaciones largas, profundas y respetuosas. Por eso también valoro este tipo de entrevistas, porque permiten explicar ideas y no quedarse solamente con un título o una frase aislada.”